sábado, 30 de agosto de 2025

ALMA DE NIÑO

 

ALMA DE NIÑO

Una de las características de la infancia es el  eterno: ¿por qué? Los niños llegan a atosigar a sus padres y a sus maestros en su afán por intentar comprender su entorno, el mundo en el que viven. Esta valiosísima pregunta, encierra una gran sabiduría, pero los adultos suelen no darle importancia y muchas veces contestan cosas absurdas, tan sólo para evitar que: “me siga molestando”…..

Las respuestas a los ¿por qué? Suelen ser la base de la formación de los seres humanos y puede considerarse una verdadera tragedia, el hecho de que los adultos no tengan ni la disposición, ni el tiempo, ni el conocimiento para responderlas.

Aunque también habría que valorar que sí de responderlas se trata y no se tiene la capacidad para ello, más le vale al niño quedarse con la duda, porque ello le llevará a seguir investigando al respecto, lo digo porque a mí me sucedió que cuando era niña me debatía en una serie de preguntas que me inquietaban  y recurría constantemente a cuestionar a las personas mayores al respecto, sin encontrar una respuesta que me convenciera. Así se me fue la infancia,   después  vino la fiebre de la juventud, y luego el letargo ocupacional y aquellas preguntas que en la infancia parecían ser tan importantes pasaron a segundo término y prácticamente cayeron en el olvido, hasta formar parte de los profundos recovecos de mi memoria.

Una de ésas preguntas que me perseguían  y les hacía a los mayores era: 

-       ¿De qué color es esto….?

-       Amarillo o azul

-       Sí contestaba yo, pero ¿cómo sé que estamos viendo igual?

-       ¿Cómo sé que identificamos el azul de la misma manera?

-       ¿Cómo sé que tu azul es igual al mío? Y si no lo son.

-       ¿Cuál es el verdadero?, etc., etc…..

Y así iba con mis preguntas a todos los adultos que me rodeaban y nunca nadie me dio una respuesta ni remotamente convincente, hasta que me cansé de preguntar o tal vez ellos de responder, no lo sé, el caso es que aquellas preguntas  nunca tuvieron respuesta. 

Después  vino la juventud y fue ahí donde las  dudas existenciales se hicieron a un lado,  para dar paso a      los sentimientos y las pasiones. El amor y el desamor se convirtieron en la piedra angular de aquella etapa de mi vida, pero además en la juventud tenía  una meta que me había trazado y con la que me despertaba inquieta todas las mañanas, quería ser profesionista, así que el estudio también fue parte importante de mi juventud. No había tiempo para nada más.

Luego vino el letargo, sí el letargo ocupacional. Todo mi tiempo, mi disposición y mi creatividad se enfocaron en el trabajo y así sigue sucediendo hasta la actualidad. Y aquellas preguntas que fueron tan importantes en la primera parte de mi vida han sido sepultadas por el implacable paso del tiempo.

Y no fue sino hasta hoy, 24 de enero de 2019, que navegando por la red, me topé con un artículo proveniente de la conferencia del  Nobel Prize Dialogue, (que se está celebrando en este momento en Santiago de Chile): "Lo que llamamos 'realidad' son alucinaciones que asumimos como reales porque todos tendemos a percibirlas de la misma manera" del neurocientífico británico Anil Seth, quien dice: “esta silla es roja”, y aunque la respuesta parece demasiado obvia, no lo es, afirma Seth, ya que en realidad no es cierto, “mejor dicho, continúa, no tenemos cómo comprobarlo”. "Nuestra vida consciente está dominada por percepciones conscientes y estas tienen el carácter de que lo que experimentamos, lo experimentamos como si realmente estuviese allí", explica Seth. "El rojo -dice- no está ahí afuera en el mundo ni tampoco en mi cerebro. El rojo es algo que el cerebro está haciendo: dada la información que recibe, crea esta percepción que luego vemos como estando ahí afuera". ¡Wau!, ¡no puede ser!, era como si ese Seth, me hubiese leído el pensamiento. Pues ésa era la respuesta que yo tan ansiosamente buscaba  cuando era niña. 

 

Este incidente ocurrido hoy me lleva a reflexionar acerca de la importancia de la filosofía en nuestras vidas. Esta ciencia, que no por nada, es justamente “la madre de todas las ciencias”. Sí, la naturaleza humana siempre nos ha conducido a confrontar nuestra realidad, y esta es una práctica indispensable para la vida pues nos permite cuestionar, comprender y modificar nuestro entorno. 

La pregunta clave de la filosofía es justamente ¿por qué?, eh aquí que, por ello los mejores filósofos son siempre los niños, por eso, al finalizar este pequeño ensayo me gustaría reflexionar acerca de  no  permitir que la vida diaria nos abrume a tal punto que nos impida seguir planteando esos infinitos por qués, porque ello nos  llevaría  a perder nuestra identidad humana, es decir nuestra  alma de niño.

María Martha Moreno Martínez

Acámbaro, Gto.

Enero 24 de 2019

jueves, 21 de agosto de 2025

RECORDANDO A LA TIA ELENITA

RECORDANDO A LA TIA ELENITA.

 

Se podría decir que, era de una humanidad “redonda” y amabilidad “exquisita”, así recuerdo a la “Tía Elenita”, una anciana que lucía aquellos humildes, largos y limpísimos vestidos de algodón, unos antiquísimos zapatos de piel hechos a su medida y medias anudadas bajo de las rodillas.

 

Nos anunciaba su visita el claxon del taxi que la transportaba desde el convento de Santa María de Gracia, donde vivía, al cobijo de unas sobrinas que en esa época eran cocineras de los frailes franciscanos que habitaban el convento.

 

La tía Elenita era pobre, de lo más pobre, no tenía más familiares cercanos que aquellas, también ancianas, dos sobrinas, que le daban oportunidad de tener consigo, una mesa, herencia de su padre y un catre donde descansar su pesado cuerpo. Bueno, también nosotros éramos sus parientes, aunque muy, muy lejanos, pero para nosotros eso no importaba, pues la mirábamos como alguien de la familia, y eso era todo.

 

Caminaba con gran dificultad debido a unas piernas de lo más hinchadas y la edad que prácticamente “se le venía encima” no obstante, todo lo anterior, la tía Elenita era siempre bienvenida a nuestra casa, donde recuerdo que mis hermanos y yo, siempre la rodeábamos, sentados en cuclillas, mientras escuchábamos con atención las ¡maravillosas! historias de sus tiempos que solía contarnos siempre que venía a casa.

 

Nos encantaban sus visitas, porque disfrutábamos de sus pláticas, siempre  tan amenas, pero también, porque mi madre aprovechaba la oportunidad para prepararnos algunas delicias gastronómicas como un atole de leche con hojas de naranjo en su caso de cobre, que luego nos peleábamos para rasparlo, una vez que el atole se había servido en los diferentes recipientes, unos huarachitos con su salsa verde, limón y cebolla, un mole de olla, en fin, cualquier cosa que alagara a nuestra invitada y  que eran también todo un agasajo para nuestros infantiles paladares que estaban tan acostumbrados a la comida del día a día:  caldo de res,  sopa de fideo, frijolitos y cuando de plano “repicaban fuerte las campanas” unos torreznos de camarón o unas tortitas de papa.

 

Pero también nos gustaba que nos visitara la tía Elenita porque nos pedía atrapar abejitas, que luego se metía entre sus medias para que le picaran y así, lograr con el piquete, “disfrazar” el tremendo dolor de sus hinchadas piernas. Ésa era una tarea que disfrutábamos mucho, porque nos encantaba perseguir a los insectos entre las flores del jardín, especialmente las que se sentían atraídas por las finas y bellas florecitas rojas del Mirto que adornaba buena parte de nuestro bello jardín.

 

Ahora, imagino que cuando ya se sentía en los estertores de la muerte, la tía Elenita le dijo a mi mamá que mandara por la mesa que había heredado de sus antepasados y que atesoraba en su cuartito como un bello recuerdo de su lejana infancia. Desde entonces, esa mesa ha formado parte del mobiliario de nuestra casa y ahora mi hermana y yo, la cuidamos mucho porque con esa mesa, vienen a nuestras mentes ¡tantas y tantas! historias de nuestra infancia.

 

El día de hoy escribo esta historia para rememorar el recuerdo de la tía Elenita, porque anoche, con unos vecinitos del barrio, festejamos el aniversario de nuestra sobrina, y desde luego, la mesa de la tía Elenita, fue el centro de atracción, pues nos reunimos en torno a ella tal como lo hicimos en el pasado tantas veces rodeando a la tía Elenita.

 

MARÍA MARTHA MORENO MARTÍNEZ

21 de agosto de 2025

 

 

jueves, 31 de julio de 2025

UN PASEITO POR EL EXPRESIONISMO EN LA PINTURA

UN PASEITO POR EL EXPRESIONISMO EN LA PINTURA.

 

Supe que había existido un pintor de nombre Egon Schiele cuando, hace ya muchos años, leí “Los cuadernos de Dn. Rigoberto” de Mario Vargas Llosa, pues en este libro, Vargas Llosa hace una apología del erotismo tomando como base, las pinturas de este artista.

 

No volví a saber él, hasta ayer, que, tuve la oportunidad de ir al cine y la única peli que me interesó fue una película francesa denominada “El cuadro perdido”, dirigida por Pascal Bonitzer que narra una historia de la vida real que cuenta el drama que vive un especialista en arte moderno, André Masson, quien descubre, por casualidad, un cuadro de Egon Schiele extraviado durante la Segunda Guerra Mundial. En la película se descubre toda una trama de corrupción, engaños, mentiras, anécdotas amorosas, etc. Que se presentan tras el descubrimiento de la obra, el proceso para darla a conocer, así como su comercialización en la famosa casa de subastas francesa Scottie´s. En pocas palabras, esa es la trama de la película, pero el motivo por el que estoy escribiendo este ensayo, es lo que pude aprender de ella y es justo, lo que me gustaría compartir contigo a partir de ahora.

 

El cuadro en cuestión es un conjunto de girasoles, marchitos, con hojas secas y pétalos deshojados.  Pues bien, me enteré, primeramente, que no sólo éste, sino varios cuadros más, obras de Egon Schiele, quien vivió de 1890 a 1918, continúan extraviados porque para los nazis, expresaban motivos de depravación, ello originó que los dueños, muchos de ellos judíos, los escondieran o huyeran con ellos hacia otros países.

 

Me enteré también de que Egon Schiele era un ferviente admirador de Van Gogh, y que el cuadro del que se habla en la película, está inspirado justamente en sus girasoles, pero, a diferencia de los anteriores, los suyos intentan reflejar la decadencia social que se vivía en la sociedad europea de principios del siglo XX, durante la Primera Guerra Mundial.

 

Egon Schiele, es un pintor austriaco, que fue discípulo del también, austriaco Gustav Klimt con quien sostuvo una gran amistad a pesar de que se llevaban una diferencia de edad de 28 años. Me resultó muy extraño el hecho de que ambos pintores hayan muerto el mismo año de 1918, cuando Shiele tenía tan sólo 28 años, mientras que Klimt 56.

 

Otra de las enseñanzas que obtuve de esta sencilla investigación fue el hecho de reconocer las características de la corriente “Expresionista” en la pintura, la cual, a diferencia de los impresionistas que manejaban las formas definidas, y la captación de la vida cotidiana, los expresionistas eligen formas más bien distorsionadas que reflejan diferentes emociones, por lo que es una corriente pictórica estrechamente relacionada con la psicología, además de que sus temas expresan una gran carga de crítica social.

 

Pues bien, resulta que, tanto Egon Schiele como Gustav Klimt pertenecen a la corriente expresionista. Así que cuando investigué lo anterior, pude comprender, perfectamente, la razón de la pintura de Schiele, que fue el motivo de la película que presencié.

 

Me sorprendió también el hecho de que Egon Schiele fuese un pintor tan prolífico, pues, a pesar de haber muerto tan joven, pintó aproximadamente 340 pinturas, según Google Artes & Culture y la BBC, así como también 2800 dibujos, acuarelas y bocetos. Y, como ejemplo, diré que pude encontrar en la red, al menos 6 pinturas de girasoles, por cierto, todas ellas, a pesar de ser tan diferentes, muestran la decadencia de las flores en todos los casos.

 

Egon Schiele está clasificado como un pintor expresionista que se inspiró en Vicent Van Gog, Gustav Klimt y Eduard Munch,  autor de “el grito”, y nadie que vea esta obra  puede negar que presenta todas las características de esta corriente que se han señalado con anterioridad.

 

Así pues, te comentaré que lo valioso de la película que disfruté, por cierto, no fue tanto la trama de la misma, sino toda la enseñanza que me dejó, pues yo desconocía prácticamente todo lo que pude aprender a partir de ella, no obstante, que había disfrutado alguna vez, en la red, por supuesto, las obras de Klimt, en particular, quizá la más conocida y hermosa, me refiero a “el beso”, y de Munch, “el grito”, pues es una obra que considero refleja de manera admirable la desesperación del ser humano, cuando las experiencias que está viviendo, superan con mucho, sus posibilidades de enfrentar la realidad. 

 

Me gustaría finalizar este pequeño ensayo, invitándote a que te des la oportunidad de darte un paseíto por el arte expresionista, y disfrutes admirando a sus máximos exponentes. Me refiero a Egon Schiele, Gustav Klimt y Eduard Munch. Estoy segura que los disfrutarás.

 

Referencias:

·      Google

·      Wikipedia 

 

MARIA MARTHA MORENO MARTINEZ

31 de julio de 2025.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

lunes, 21 de julio de 2025

DESCUBRIENDO A LA REINA DE SABA

DESCUBRIENDO A LA REINA DE SABA

 

- Hola Pablo. ¿cómo estás?

- Pues bien, mi querida reina, porque me permites que te llame de tú ¿verdad?

- ¡Claro Pablo!, me encantaría tener una relación muy cercana contigo, sobre todo ahora que me gustaría compartirte mi historia.

- ¡SÍ, cuéntamela! Con lo que me gustan a mí las historias. Estoy ansioso por conocerla.

- Pues ponte cómodo, mi querido Pablo.

 

-Verás, Saba es mi tierra, sí, soy conocida como Bilquis para los árabes, reina de Saba, en la Biblia y otros me conocen como “La reina del sur”, ello se debe a que mi reino estaba situado en el sur de la península de Arabia, en lo que hoy es conocido como Yemen. Verás, el reino de Saba tuvo vigencia desde el siglo VIII a de C, hasta el siglo III d.C. aunque yo viví allá por el siglo X a de C.

También debes saber qué, a pesar de que mi tierra está en medio del desierto, mi reinado se caracterizó por su gran riqueza agrícola.

- ¿Pero ¿cómo?, si me acabas de decir que vivías en el desierto, ¿cómo podías tener una gran riqueza agrícola?

- ¡Ah! pues es que la inteligencia de mis ingenieros fue tal que diseñaron todo un sistema de riego que era la envidia de los reinos vecinos. Porque transportaban el agua del oasis más cercano por una inmensa red de canales y construyeron terrazas en las cuales se cultivaban diversas plantas, entre ellas granos como el trigo, pero principalmente, los árboles de cuyas resinas se obtenían incienso y mirra, con los comercializábamos en todo el Medio Oriente pues eran productos muy estimados por su aroma, se usaban en las ceremonias religiosas, como esencias perfumadas y en diversos productos de belleza.

 

- Oye, leyendo algunos pasajes del Antiguo testamento que hacen referencia a tu persona, me enteré que eras una reina muy poderosa. ¿es cierto?

- ¡Claro!, efectivamente, como ya te he dicho, la gran riqueza económica que poseía mi reinado, se debía principalmente a la agricultura y al comercio que practicábamos con gran éxito, ya que nuestros productos eran muy valorados en todo el Medio Oriente, e incluso, se exportaban a través del puerto de Gaza, a diversas zonas del Mediterráneo.

 

Y he de comentarte, mi querido Pablo, que además de poderosa, era lo que se dice, una reina muy, pero muy curiosa, me interesaba averiguar el fondo de las cosas, no daba nada por hecho, hasta que no se demostrara. Y bueno, fue esta gran curiosidad la que me llevó a realizar, quizá la más conocida de mis anécdotas.

 

- ¿Anécdotas?, a qué te refieres mi poderosa reina.

- Pues has de saber Pablito, que un buen día escuché hablar sobre el Rey Salomón, hijo del rey David, que reinó del 970 a de C al 931 a de C y a quien se le atribuían no solo grandes riquezas, sino principalmente una gran sabiduría. Fue entonces cuando me propuse hacerle una visita, en la capital del reino de Israel, me refiero a Jerusalén. Pensé para mis adentros: ¿de verdad será cierto todo lo que dicen de este magnífico rey, que además de ser tan apuesto y rico es muy sabio? Pues yo, para salir de dudas, voy a visitarlo. ¡Claro!, pensé, no me puedo presentar con las manos vacías. Debo conquistarlo, hacer que se interese en mí, que valore mi visita y, sobre todo, que me comparta su gran sabiduría.

 

- ¡Wau!, qué interesante suena eso eh.

- Pues, así como lo escuchas Pablo. A partir de ese momento, ordené a mis súbditos que reunieran un magnífico regalo que me abriera las puertas de su palacio y me permitiera conocer al gran rey Salomón. Una vez que mi regalo estuvo integrado por una buena cantidad de oro, piedras preciosas y diversos productos de mis tierras, me puse en camino rumbo a Jerusalén, que dista de mi tierra más de 2,000 Km. así que ordené una caravana integrada por diez camellos además de treinta siervos y emprendimos la hazaña que duró unos dos meses. 

 

- ¡Y lo pudiste conocer!

- ¡Por supuesto Pablo!, cuando estuve frente a él, me quedé poco menos que estupefacta, ¡qué presencia!, ¡qué imagen!, verdaderamente ¡impresionante! El recibió mi regalo con agradecimiento y tuvimos mucho tiempo para conversar, y en medio de los diálogos que teníamos con frecuencia pude comprobar ampliamente, su gran sabiduría, que, según las propias palabras de la Biblia, proviene de Dios, pues, en ella se reporta que cuando ascendió al trono de Israel, Salomón era muy joven, entonces Dios se dirigió a él para decirle que le pidiera cuanto quisiera pues él se lo concedería. Fue entonces cuando Salomón le dijo algo como esto:

 

- Señor, lo único que te pido es sabiduría para guiar a mi pueblo, pues soy tan sólo un muchacho y no sé cómo voy a dirigirlo.

 

Entonces Dios le contestó:

- Pues bien, por no pedir para ti riquezas, ni poder, te concedo la sabiduría que me pides y además serás recordado también por tu gran poder y enormes riquezas.

 

Y así, una vez que la reina de Saba, estuvo satisfecha con la sabiduría de Salomón, dio por terminada su visita y regresó a su tierra a gobernar a su pueblo.

 

Referencias:

 

·      https://www.worldhistory.org/trans/es/1-16824/reino-de-saba/

·      Wikipedia. com

·      Google.com

 

MARIA MARTHA MORENO MARTINEZ

21 de julio de 2025

martes, 15 de julio de 2025

ALGUNOS DETALLES DE LA PELICULA F1

                                    ALGUNOS DETALLES DE LA PELÍCULA F1.

 

 

Se podría decir que soy cinéfila desde hace varios años, pues disfruto mucho del cine, particularmente me he aficionado al cine de arte, especialmente me gusta el cine francés, aunque últimamente he estado descubriendo otros directores  tales como Kiarostami de Irán, Wong Kar Wai de Hong Kong  y desde luego, no podían faltar los directores mexicanos con los que me identifico plenamente, entre ellos: Guillermo del Toro, Alejandro González Iñárritu, Alfonso Cuarón y Arturo Ripstein que me parecen ¡excelentes!

 

Pero, el cine, “comercial”, no me interesa mucho, en particular, no me agradan las películas de animación o las de ciencia ficción.

 

Bueno, todo lo que he dicho antes, se debe a que, ayer, estuve visitando la hermosa ciudad “de las canteras rosas”, sí, me refiero a Morelia, el caso es que decidí darme una vuelta al cine más cercano para ver las películas que estaban en cartelera y no encontré ninguna que se identificara con el género que me gusta, pero sí estaban películas muy comerciales, había una de dinosaurios, estaba Batman y F1, así que, de las tres, la que más me interesó fue F1, compré mi boleto y me dispuse a disfrutar de la película. No era lo que buscaba, pero estaba decidida a pasar un buen rato.

 

Y ¡oh, qué sorpresa me llevé!, primero porque uno de los protagonistas era nada menos que Brad Pitt, del que me considero su fan desde hace ya un buen tiempo, el otro estelar lo hizo Javier Bardem, que también, me parece bueno.

 

Pero, además, la película me encantó por varias razones, pues me permitió prácticamente, estar en la mismísima pista de la carrera, desde donde los autos se veían ¡impresionantes!,  además, la banda sonora es ¡estupenda!, la música es envolvente, le imprime un ritmo a la película ¡maravilloso! y por si fuera poco, los escenarios, son los  propios autódromos de las diferentes partes del mundo donde se corre “el gran premio de F1”, entre ellos recuerdo el de Silverstone en Reino Unido, el autódromo Hermanos Rodríguez en México,  los de Las Vegas y Texas en los Estados Unidos, así como  Monza en Italia, Abu Dhabi, etc.

 

La película F1 fue dirigida por Joe Kosinsky. Y se grabó entre 2023 y 2024 en escenarios reales, como ya he dicho antes.

 

En F1 se combinan a la perfección las escenas reales con la ciencia ficción, pues se observa la poderosa influencia de la tecnología de punta tanto en el diseño de los autos, las modificaciones que les van haciendo de acuerdo a las necesidades, el desempeño del carro durante la carrera, así como el impresionante trabajo que se lleva a cabo durante los pits, el tipo de llantas requeridas en los diferentes momentos de la carrera, etc.

 

La banda sonora es obra de Hans Zimmer y Steve Mazzaro, y está ¡de película!, ¡maravillosa!

 

Brad Pitt interpreta el papel de Sonny Hayes, un veterano piloto de autos, que, en su juventud había competido por el gran premio, pero, a consecuencia de un lamentable accidente, abandonó su sueño de ser campeón de fórmula 1 y se convirtió en un gran apostador, moraba en una camioneta Ban, con apenas lo mínimo para vivir, era ajeno a las redes sociales entrenaba su cuerpo de la forma más natural posible, corriendo, sumergiéndose en hielo, lanzando  y cachando pelotitas para entrenar sus reflejos, en fin,  pero nunca dejó de ser piloto. Disfrutaba manejar, porque una vez que la carrera estaba encarrilada y sentía en su interior que tenía el control de la misma, experimentaba, una especie de éxtasis, que lo llevaba a “volar”, a olvidarse de todo lo que no fuese la carrera, se podría decir que su pasión era ser piloto; no le importaba el dinero que le pagaran, ni el tipo de auto que tendría en sus manos, tan sólo manejaba para experimentar esa pasión que sentía al estar piloteando un auto cualquiera que este fuese.

 

Cierto día, Sonny Hyes fue contactado por, Rubén Cervantes, con el que había compartido alguna vez la experiencia de pilotear autos fórmula 1, pero que ahora, estaba convertido en el dueño de la compañía APXGP que estaba pasando por una mala racha, pues al no haber logrado buenas participaciones, en diversas carreras, estaba a punto de ser vendida, fue entonces, cuando Rubén Cervantes recordó que Sony Hyes solía ser buen piloto en los viejos tiempos y ahora él necesita de su experiencia, pues en su equipo estaba  un joven y muy buen piloto, Joshua Pearse pero inexperto, así que Rubén, pensaba que lograría salvar su compañía si combinaba la experiencia de Hyes con la velocidad y juventud de Pearse. 

 

Pero en la realidad, Hyes y Pearse, se enfrentan constantemente, hasta poner el riesgo la vida del otro con frecuencia. Hasta que, finalmente, después de las múltiples peleas, ambos logran llegar a convertirse en un buen equipo, lo que les permitió ganar el gran premio de fórmula 1.

 

Una vez que hubo ganado el gran premio de Abu Dabbi, Hyes lo abandona todo, se monta en su Ben y encuentra en su caminar un periódico en el que se anuncia la solicitud de un piloto, fue así como llega hasta la frontera con México, donde se encuentra con unos hombres que se dedican a organizar carreras de autos muy pequeños y Hyes llega solicitando el empleo, los organizadores le preguntan su nombre y se quedan estupefactos al escucharlo y le preguntan que si tiene experiencia en “baja”, No, responde, y le advierten que ahí pagan poco. Eso no importa, de todas formas, quiero el empleo. Así termina la película F1 que realmente me gustó.

 

MARIA MARTHA MORENO MARTINEZ

15 de julio de 2025

19 DE SEPTIEMBRE DE 2026 A 500 años de la historia franciscana en Acámbaro

  19 DE SEPTIEMBRE DE 2026 A 500  años de la historia franciscana en Acámbaro   La sorprendió el día llegando a eso de las 5.45 am al oscuro...