domingo, 24 de mayo de 2026

CRÓNICA DE UNA VISITA INESPERADA.

 

CRÓNICA DE UNA VISITA INESPERADA.

 

Hay cosas, por simples que parezcan para las que una no está preparada, lo digo porque ayer, a eso de las 10.30 de la mañana, mi amiga Cata me llamó para decirme:

- Oye Martha, hay una visita guiada a los talleres del ferrocarril ¡vamos!

Yo esperaba que me dijera que sería al día siguiente, pero….

- Y, ¿cuándo es?

- Hoy. Bueno, imaginé que al menos sería por la tarde.

- Y ¿a qué hora es?

- a las 11.

- No, Cata, ahora sí que es imposible, ando en fachas, no me he bañado y el ferrocarril queda lejos de mi casa.

- Anda, ¡vamos!, a mí me interesa, ándale. Tienes media hora.

- No juegues!!!, le dije.

- Anda di que sí, ahí nos vemos.

- Bueno, pues lo intentaré, pero no te prometo nada.

 

Pero la invitación me sonaba más que “tentadora”, así que de inmediato, me enfundé en una bermuda, atrapé el primer sombrero que se me atravesó y salí, corriendo para alcanzar a llegar, pues estaba segura que si no llegaba antes de que la visita iniciara, ya sería imposible acceder, así que llegué ¡derrapando!, y ahí estuve 5 minutos antes de las once.

 

Porque, sonando las 11 am en el reloj de la oficina del velador de los antiguos talleres del ferrocarril, se abrió la estrecha puerta de maya ciclónica que da acceso a los talleres del ferrocarril en Acámbaro. ¡maravilloso!, pensé.

 

Nos recibieron tres integrantes de la agrupación denominada con orgullo: 

 

“AMIGOS DEL FERROCARRIL”


entre ellos se encontraba su actual presidente, Dn Lupe Herrera Tapia, además de Dn. José Luís Medina García, y Dn. Enrique Mejía Castañeda los tres antiguos y emblemáticos ferrocarrileros quienes nos fueron guiando y explicando cada uno de los espacios que íbamos recorriendo.

 

Lo primero que me sorprendió fue el piso, me refiero a los pasillos de concreto que comunican un espacio con otro, para mi gusto están en perfectas condiciones, no obstante, el paso del tiempo. Si, es verdad, hay maleza de una altura no mayor de 70 cm, pero yo pensé que nos toparíamos con alguna serpiente, ratas o cuando menos lagartijos. Pues, sorprendentemente nada de eso se nos apareció en el camino.

 

Así que empezamos recorriendo las instalaciones externas, como el almacén, las bodegas, una especie de alta espiral a la manera de una escalera de caracol que terminaba en un ducto que conducía la arena.

 

- ¡Arena!, exclamamos los visitantes.

- Si, la arena es indispensable para que las máquinas puedan frenar.

- Pero, cómo. Nos puede explicar Dn Lupe por favor.

- Si, tanto las máquinas de vapor, como las actuales, de diésel, necesitan que se vierta sobre los rieles arena, cada vez que ascienden una pendiente, o cuando la vía está mojada, de lo contrario, patinarían al frenar. Vaya, pues qué novedad, pensé. Nunca me hubiera imaginado esta maniobra.

 

- Ser arenero era de las labores más pesadas del taller, nos compartió Dn. Enrique, ya que era realmente cansadísimo, estar paleando arena prácticamente todo el día. Acababa uno con la espalda destrozada. 

 

Nos platicaron lo que era la “casa redonda”, es decir un espacio donde se encontraba, una plataforma circular y rotatoria en la que se montaba la locomotora que estaba a punto de entrar a mantenimiento, pues, al hacer girar la plataforma, la locomotora iba accediendo a los distintos talleres. Nos explicaron que a las locomotoras se les programaba un mantenimiento preventivo cada determinado tiempo.

 

A mí me llamó la atención la máquina que hacía la ceja, es decir, las ruedas de la locomotora tienen una ceja, es decir, una saliente con la que se ajustan a la vía. Los instructores nos explicaron que periódicamente había que reparar esa ceja, ya que al paso del tiempo se iba desgastando y si no se aumentaba, se corría el riesgo de que el tren se descarrilara, es decir, se saliera de la vía.

 

Una vez que hubimos recorrido los espacios exteriores, nos condujeron a una hermosa arquería, construida en piedra labrada que me pareció ¡preciosa! Y me maravilló el buen estado en el que se encuentra.

 

- Ahora sí, nos dijo Dn. Lupe, ingresaremos de lleno al taller. Que para mí fue la parte más valiosa del recorrido, no sólo por la hermosa y bien conservada fachada de arcos que le da ingreso, sino por la explicación que nos regalaron nuestros sabios instructores. El taller está integrado por tres tramos de vía, donde se colocaban las locomotoras, una vez que, provenientes de la  casa redonda, la plataforma giratoria las colocaba en cada una de ellas, además, cada vía, está acompañada de una rampa y un pozo, también en la parte central de la rampa se encuentra una mesa desde donde se disponía de las distintas herramientas utilizadas por los mecánicos, quienes se colocaban en la rampa, para acceder a la parte superior de la locomotora o en el pozo, para tener a mano la parte baja de ella.

 

En los espacios laterales, se encuentran diversos y pequeños almacenes, que dotaban a los mecánicos de distintos dispositivos, ya fuesen herramientas o partes reemplazables necesarias para el mantenimiento.

 

Fue muy emotivo escuchar el relato de Dn. Enrique, que nos describió la forma en que él recibía cierta parte de la locomotora, luego la lavaba con aceite, después con agua caliente y por último con aire. Cuando ya estaba perfectamente limpia, la transportaba nuevamente en una carretilla para ponerla a disposición de los mecánicos y que ellos la ensamblasen en el lugar correspondiente.

 

- En la zona del taller, todo el día eran unos ¡humaderones!, y yo trabajaba aquí, así que, a eso se debe el mal estado en que se encuentran ahora mis pulmones.

 

También Dn. Enrique nos contó que, en algunas ocasiones, la iglesia había pedido la colaboración del taller, tal fue el caso cuando le solicitó tres candelabros que se encuentran actualmente en la bóveda del templo de la promesa, así como la fundición de la campana mayor de la torre de la parroquia.

 

También me gustaría compartir que experimenté una gran nostalgia al observar cómo diferentes letreros se conservan aun en los muros, sí, letreros que dan ciertas instrucciones de cómo hacer alguna actividad o cómo comportarse en algún espacio, etc. incluso estuvimos frente a una imagen religiosa, imagino a la que los mecánicos encomendaban su trabajo, e incluso pudimos ver el ramito de flores artificiales que la adornaban. 

 

Debo decir que otra de las razones que me dejaron casi perpleja fue el buen estado en que se encuentra la estructura del taller. El techo, es en su mayor parte de láminas de asbesto, de las cuales aproximadamente un 80%, están, en buen estado, me refiero a que se mantienen integras, aunque sí sucias. No obstante, el techado presenta unas bandas de policarbonato, las cuales si se han perdido en su totalidad por efecto de los rayos solares. Así pues, podría decir que, el taller se mantiene en buenas condiciones, e incluso limpio.

 

Al salir del taller, nos mostraron otros talleres más pequeños, entre ellos, el de fundición, el de balconería, etc. en este punto, llamó mi atención el comentario de Dn. Luis, que expresó que antes de que se instalara en Acámbaro el taller, ninguno de sus trabajadores sabía nada de trenes, todos ellos eran artesanos, trabajaban por su cuenta, o tenían su pequeño taller, pero una vez que se instaló el taller  del ferrocarril y contrataron sus servicios, demostraron lo que sabían hacer, y se adaptaron a las nuevas competencias que se les solicitaban. Tanto así demostraron su habilidad estos artesanos, que, un día, Dn. José Cardoso, Téllez llegó a decir: “bueno, y ¿por qué en Acámbaro no podemos hacer nuestras propias máquinas, si tenemos gente muy capacitada para ello?

 

- ¡Hagámoslo!, dijo don José Cardoso y fue así como nació primeramente el proyecto y luego las dos locomotoras que se construyeron en Acámbaro, me refiero a la emblemática “Fidelita” 296 construida en 1944 y la “Exploradora” 295 construida en 1942. Ambas máquinas dieron servicio regular en la vía, tal como demuestra el hecho de que la Fidelita fue localizada, después de una exhaustiva búsqueda, en tanto que, la Exploradora, continúa desaparecida.

 

Durante el recorrido se recordaron a diversos y grandes y ferrocarrileros, entre ellos, recuerdo muy bien a Dn. Antonio Larrondo, de quien Dn. Luis nos contó que alguna vez, siendo niño, había acompañado a una persona que le llevaba el almuerzo a Dn Antonio, después, él mismo se hizo ferrocarrilero.

 

Ya en el exterior del taller, nos mostraron por la parte exterior el comedor de los trabajadores, así como un kiosco donde los ferrocarrileros iban a degustar sus alimentos, y que era anunciado por un silbato que a las 10.30 les avisaba que era la hora del almuerzo, y tenían 30 minutos para llevar a cabo esta actividad.

 

Ese silbato, llegó a regir la cronología del pueblo, pues la sociedad acambarense se regía en gran parte por el suigéneris sonido que englobaba a toda la ciudad, así, que a la tres de la tarde, sonaba para anunciar el fin de la jornada laboral, y a las 7 am para indicar el inicio de las labores.

 

Uno de los comentarios que yo estuve expresando durante el trayecto de nuestra visita fue mi sorpresa acerca del buen estado en que se encuentran las estructuras en general, particularmente, me impresionaron los hermosos muros de piedra maciza que, seguramente se planearon para que duraran toda la vida, ya que están en perfectas condiciones. 

 

Por todo ello, comenté que estas instalaciones me parecían de lo más rescatables, especialmente el taller.

 

Fue en este momento en que cuestioné a Dn. Lupe para que me dijera si esas instalaciones pertenecían a Kansas, la compañía que actualmente tiene concesionadas las vías del tren. Y para mi sorpresa, me dijo que no. Que Kansas no tenía nada que ver en el taller, y me dio el dato de la superficie que poseen dichas instalaciones, 14 Has. nada más, y nada menos. ¡guau!

 

Sin embargo, de acuerdo a las fuentes derivadas de la alcaldía, está pendiente una firma, que hasta la fecha no se ha podido lograr para que dichas instalaciones pasen a formar parte del patrimonio de la ciudad de Acámbaro. Confiemos en que esta firma se pueda lograr lo más pronto posible.

 

La visita terminó con una foto a nuestros instructores, así como una grupal y un   efusivo agradecimiento a tan amables AMIGOS DEL FERROCARRIL, que nos compartieron sus experiencias laborales, así como sus recuerdos de toda esta gran herencia ferrocarrilera tan propia de nuestra ciudad.

 

Finalmente, nos dieron a conocer que el día 13 de junio de 2026, se llevará a cabo una comida baile para celebrar que en 1926 se fundaran en Acámbaro los talleres del ferrocarril sobre la línea troncal México- Laredo, que fueran para ese entonces, los únicos en América Latina, es decir, que este año, los talleres del ferrocarril en Acámbaro están cumpliendo su centenario. 

 

Lo anterior,  me emociona profundamente, sobre todo, porque, aunque siempre me he considerado fan del ferrocarril en Acámbaro, después de haber realizado esta visita, estoy más que motivada, agradecida, por toda la herencia que hemos recibido de este enorme gremio de acambarenses que, con su trabajo digno, fueron capaces no solo de llevar los alimentos a sus mesas, sino que también contribuyeron en grandísima medida a preservar el legado histórico de los ferrocarriles en nuestra tierra, pues fue y es bien conocido el reconocimiento que estos talleres tuvieron en toda América Latina por haber sido los pioneros en la construcción de locomotoras de vapor.

 

Para finalizar, me gustaría expresar mi deseo de darnos cita para que todos los que amamos al ferrocarril en Acámbaro nos reunamos ese día 13 de junio para conmemorar el centenario de sus talleres. 

 

Los boletos están a la venta en el propio museo del ferrocarril, cuestan 500 pesos e incluye, comida, y música con el querido dueto UNO + UNO. Así que anímense, ¡allá nos vemos!

 

MARÍA MARTHA MORENO MARTÍNEZ

24 de mayo de 2026.

lunes, 18 de mayo de 2026

LA AMENAZA DE LAS ARMAS NUCLEARES



LA AMENAZA DE LAS ARMAS NUCLEARES

 

Hasta antes de agosto de 1945, el mundo no conocía “en carne propia” el poder destructivo de las armas nucleares. No fue sino hasta aquel fatídico 6 de agosto de ese mismo año, a raíz del lanzamiento de “Litle Boy”, así se llamó a la bomba atómica, que arrasó la ciudad de Hiroshima, y que luego, el 9 de agosto experimentaría la misma suerte la ciudad de Nagasaki, cuando el mundo entero tuvo la conciencia de las consecuencias que esta poderosa arma de destrucción masiva, podría generar. Fue hasta entonces cuando supimos que un arma de esta naturaleza podía acabar con la vida sobre la tierra en cuestión de segundos.

 

Hiroshima y Nagasaki, son dos heridas abiertas, que persisten hasta hoy en día y que nos alertan del poderío bélico que alcanzan estas armas generadas a partir de la fisión nuclear, cuyas reacciones en cadena, liberan millones y millones de veces más energía que una combustión normal.

 

Estas armas nucleares, han estado en el centro del debate mundial, y han puesto al mundo entero al borde del precipicio en varias ocasiones, de éstas, quizá la más temida haya sido la ocurrida durante la crisis de los misiles en Cuba en 1962. Durante 13 días, del 14 al 28 de octubre, el mundo fue testigo de la alarma nuclear más temida en la historia de la guerra moderna.

 

Algunos de los antecedentes en los que se sustenta la crisis de los misiles se describen a continuación:

 

En 1959 triunfó la revolución cubana, como consecuencia de ello, se expropiaron las propiedades que los norteamericanos tenían en la isla, ello enojó al gobierno de los Estados Unidos, al mando del presidente John F. Kennedy que amenazó con invadir Cuba, entonces Fidel Castro, solicitó la intervención del ejército de la Unión Soviética, al mando de Nikita Kruschev, para impedirlo. Así fue como la Unión Soviética, instaló en Cuba sus bases militares que poseían gran cantidad de ojivas nucleares apuntando a los Estados Unidos, lo cual motivó que Kennedy ordenara bloquear la isla, rodeándola con transbordadores navales que transportaban gran cantidad de aviones de combate.  Como respuesta, la URSS envió más tropas a la isla.

 

Ya para entonces, Estados Unidos tenía diversas bases militares con armamento nuclear en Turquía y ciertos países de Europa del Este, con la mira puesta en la URSS. Ante el peligro inminente que experimentaría la humanidad entera si se llevaba a cabo el enfrentamiento de estas dos potencias nucleares, Nikita Khruschev tomó la iniciativa y envió a Kennedy aquella emblemática y conciliadora carta en la que le proponía que él retiraría sus misiles y sus tropas de Cuba, si Estados Unidos se comprometía a retirar los suyos de Turquía y Europa del Este, además de no invadir nunca a Cuba. El presidente Kennedy, asesorado por su hermano, el senador Roberth Kennedy, aceptó la propuesta y fue así como se des escaló esta terrible amenaza.

 

Afortunadamente para el mundo entero, esa carta rindió frutos, y después de aquellos ¡tenebrosos! 13 días de octubre de 1962, el mundo entero pudo al fin respirar con calma de nuevo.

 

Cómo se percibiría la tragedia que se avizoraba, cuando, el presidente Kennedy expresó en su momento las siguientes palabras: “Casi todos volamos por el aire, quienes hubiesen sobrevivido, a la hecatombe nuclear, habrían envidiado a los muertos”.

 

Apenas un año después, el 22 de noviembre de 1963 el presidente John F. Kennedy, sería asesinado y el 6 de junio del 1968, cuando pretendía postularse como presidente de los Estados Unidos, correría la misma suerte su hermano, el senador: Roberth Kennedy.

 

A partir de que las naciones toman conciencia de las amenazas de estas armas nucleares es que se firma el acuerdo denominado: TPAN, tratado sobre la prohibición de armas nucleares. Auspiciado por la ONU, Organización de las Naciones Unidas, y que entró en vigor el 22 de enero de 2021. Es un acuerdo internacional que prohíbe el desarrollo, ensayo y producción, almacenamiento y transferencia, uso y amenaza de uso de armas nucleares. 

 

La energía nuclear, bien controlada, también puede utilizarse en beneficio de la humanidad, para producir energía. En el mundo hay diversas plantas de energía nuclear que la utilizan para este fin, sin embargo, a pesar de todos los controles que se tienen durante el proceso, se han producido al menos dos accidentes nucleares de dimensiones ¡catastróficas!, tal es el caso de la planta de Chernóbil en Ucrania, que para entonces pertenecía a la Unión Soviética, ocurrido el 26 de abril de 1986, y el de Fukushima el 11 de marzo de 2011 en Japón.

 

También México cuenta con una planta nuclear, utilizada en la producción de energía eléctrica y se ubica en el municipio de Río Verde, Ver.

 

Por todas estas experiencias, que se han descrito con anterioridad, el mundo percibe como algo ¡terrorífico! a la energía nuclear, y que debe evitarse. 

 

Sin embargo, a través de los medios de comunicación se conoce que Irán, se encuentra actualmente enriqueciendo Uranio, éste es el proceso físico utilizado en la fisión nuclear, reacción en cadena, que desemboca finalmente en la producción de bombas atómicas, no obstante que dicho país justifica su empleo para la producción de energía eléctrica. Este hecho, es una de las causas que ha desatado la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. Recientemente, Estados Unidos mantiene un alto el fuego, requiriendo la decomisación del Uranio que posee Irán, y la promesa de que no lo utilizarán para producir una bomba atómica. No obstante, no se ha logrado este acuerdo y por esta razón, la guerra amenaza con retomarse.

 

Para finalizar este ensayo sobre las armas nucleares, expresaré que, del 13 al 15 de mayo, el presidente de los Estados Unidos Donald Trump, visitó China, y entre las distintas propuestas de negociación entre él y el presidente Xi Jinping, se encontraba conseguir la intervención de China para des escalar la guerra con Irán, exponiendo para ello la peligrosidad de la potencial bomba atómica que este país podría producir. Desconozco si China se habrá comprometido con este objetivo, pero, por el bien de la humanidad entera, confío en que, si se haya alcanzado este acuerdo, ya que, actualmente, la bomba atómica que podría producir Irán, es una amenaza letal para la humanidad entera.

 

Referencias:

·      Wikipedia. Com

·      https://www.iaea.org/es/newscenter/news/que-es-el-uranio

·      Gob. Mx

·      BBC

·      https://www.google.com/url?sa=i&source=web&rct=j&url=https://www.sgm.gob.mx/Web/MuseoVirtual/Aplicaciones_geologicas/El-uranio-en-Mexico.html&ved=2ahUKEwjE3eftrMOUAxUSmO4BHbsNDr0Q0YISegoIAggACAAIARAE&opi=89978449&cd&psig=AOvVaw2ewr-Z9oBedG0j935_ZOU_&ust=1779211334602000

·      https://world--nuclear-org.translate.goog/information-library/nuclear-fuel-cycle/introduction/physics-of-nuclear-energy?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=sge

 

MARIA MARTHA MORENO MARTINEZ

18 de mayo de 2026

domingo, 10 de mayo de 2026

MI MADRE Y YO

 

MI MADRE Y YO.

 

Entiendo que el primer motor que nos impulsa, a todos los que integramos el reino animal es el instinto, los seres humanos, como integrantes de este enorme grupo viviente, también estamos incluidos en esta misma categoría motora que es el instinto.

 

Ayer, 9 de mayo, recibimos la alegre visita de nuestra hermana Bertha. Vino con la intención de hacer un pequeño homenaje a Mary, nuestra madre. Le compró un bellísimo arreglo floral, luego Vero le acomodó un altarcito, le rezamos, le cantamos y estuvimos platicando largo y tendido, cuando de pronto, de ella salió la siguiente expresión:

 

- Cuando era chica, yo no hacía nada.

- Entonces quién, preguntó Vero.

- Martha, Martha ayudaba en la casa.

- Vero volvió a ponerlo en duda.

- Y Bertha lo confirmó.

 

Digo lo anterior porque hoy, 10 de mayo de 2026, he traído como pocas veces a mi memoria, el recuerdo de mi madre.

 

Pienso que fue el instinto el que me permitió intuir la debilidad de aquella gran mujer que era mi madre. Porque desde mis primeros recuerdos percibí que ella necesitaba apoyo, y aun cuando era muy pequeña, me avoqué a brindarle el poco que podía ofrecerle a mi corta edad.

 

No me explico por qué hoy han venido a mi mente tantos recuerdos motivados por las palabras de mi hermana.

 

El caso es que hoy, 10 de mayo de 2026, me levanté con la clara intención de ofrecer la misa por el eterno descanso de mi madre, así lo hice y he de decir que durante todo el tiempo que duró la celebración seguían y seguían pasando los recuerdos de Mary por mi mente, igual que una película que se trasmite en cámara lenta.

 

También durante la ceremonia religiosa vino a mi mente la   conciencia de cómo, se decide el destino de nuestras vidas, casi desde el primer momento en que vemos por primera vez la luz del día.

 

Hay quienes afirman que los tres primeros meses de vida, son cruciales para la formación posterior del ser humano. Tal vez sea así, no lo sé, sólo puedo decir que, desde muy temprana edad, yo sentí a mi madre muy desprotegida y desde ese mismo momento, me propuse, casi como un objetivo de vida, hacer todo lo que estuviera a mi alcance para apoyarla en todo lo que me fuera posible.

 

Quizá las palabras de mi hermana Bertha se remontan a nuestra primera infancia. Eramos cuatro hermanos y una vez que cenábamos algo, mi padre y todos los demás se iban a acostar. Y me quedaba yo, sola con mi madre. Nunca entendí por qué ella empezaba a preparar el almuerzo de mi papá a esa hora, por qué no lo preparaba antes. Nunca lo supe, pero sí recuerdo que mi madre me decía con frecuencia.

 

- Ya vete a acostar.

A lo que yo siempre contestaba.

- Hasta que tú también te acuestes. Como esto no sucedía, pues ahí nos quedábamos en la cocina mi madre y yo, hasta bien entrada la noche. Yo, mirando como movía aquella olla de la yema, especie de rompope que preparaba para el desayuno de mi papá, también veía como le cocía su té de Cuachalalate que tomó por largos años, porque pensaba que aquella hierba lo curaría del estómago, y tenía razón, la tecata de Cuachalalate es lo mejor que existe para curar la gastritis e incluso la úlcera. También en otro tiempo, y por muchos años, le coció una olla de té de Manita, una planta que mi padre decía era buena para el corazón, pues tenía la certeza de que estaba enfermo de este órgano. Veía también como le preparaba el guisado que pondría en sus tortillas, y tenía que esperar a que se enfriara porque si no lo hacía, se echaría a perder. Por aquella época, no había refrigerador en casa y la estufa era una parrillita de dos quemadores alimentada con petróleo diáfano. Cuando ya estaba listo el guiso, había que envolver las tortillas, ello se refería al proceso de acomodar un altito de tortillas y sobre él una ollita de peltre con el guisado, después envolvía todo en una gran servilleta a la que le hacía un nudo, luego la ponía en una bolsa de plástico, junto con otro recipiente que contenía agua de Cuachalalate o de Manita. Mientras esperaba a que enfriara el guiso, mi madre aprovechaba para limpiar un poco su estufa, o colocar algunos trastes en el armario y o recoger un poco la mesa de la cocina que siempre estaba saturada de objetos: la sal, la jarra de agua, el azúcar, etc., etc. y hasta no dejar lista la bolsita de las tortillas y el jarro con la yema que mi padre se tomaría por la mañana, antes de ir al campo. Hasta entonces, y sólo hasta entonces se iba a acostar y yo con ella. 

 

Tuve conciencia de la belleza de mi mamá por las fotos estudio que les tomaron a mis padres el día de su boda, además de la única foto que se ha eternizado en diversos espacios de la casa hasta el día de hoy. De esas fotos, deduje que mi madre era una mujer de complexión robusta, muy alta de estatura, para los cánones de la época, la línea de su nariz era armoniosa, sus azules ojos y sus carnosos labios contribuían para dar un marco perfecto a su linda cara.

 

Cuando fue soltera, vestía con la elegancia que su condición humilde le podía permitir, ello porque siempre fue una excelente modista, y, por tanto, ella misma se confeccionaba sus vestidos. Ya mucho después pudimos rescatar algunas fotos que confirman lo que digo. Una cosa muy significativa de su apariencia exterior era su peinado. En las fotos que conservamos de cuando era soltera, se le ve con pelo corto y rizado, en otras, con su pelo largo luciendo un hermoso peinado de lo más elaboradísimo. Pienso que, por esta razón, cuando ya fui adolescente, siempre me decía:

 

- Córtate el pelo, así como Julia Valenzuela, aquella chica, vecina nuestra que mi madre y yo veíamos cuando transitaba por la cera de enfrente. En eso sí, nunca le hice caso. Me gustaba mi pelo largo, trenzado por un lado y rematado con una flor azul o blanca.

 

Todo esto lo digo porque ya desde el primer recuerdo que tengo de mi madre siempre la observé con su piel muy deteriorada que reflejaba mucha más edad de la que tenía. Usaba su pelo, siempre cano, recogido en un molotito. Esta imagen que yo percibía de ella, más me predisponían a protegerla, sentía que me necesitaba y a partir de la secundaria, siempre tuve la conciencia clara de que yo sería profesionista, para apoyar a mis padres, en especial a mi mamá. Yo lucharía por ellos.

 

Así, fue transcurriendo mi vida, siempre pendiente de mis padres, pero sobre todo de mamá. Cuando llegué a la universidad, al fin joven, tuve alunas ilusiones románticas y sentimentales, que nunca florecieron porque yo siempre interpuse en primer lugar a mis padres. Tuve también alguna propuesta de matrimonio, pero siempre pensaba. Ah, no. Ya mis padres se esforzaron por mí, por darme una carrera, y ahora, que ya la he terminado voy a casarme. No. Y siempre me sentí comprometida a retribuirles el esfuerzo que ellos habían desplegado en mi favor, cuando más los necesité.

 

Cuando aún éramos niños, mi madre contrajo la diabetes, y a partir de ahí se le fueron presentando todo tipo de malestares y deficiencias. Todo ello, lejos de liberarme, me encaminó a dedicarme más a ella, ahora cuidaba también de su salud.

 

Y bueno, así transcurrió toda mi vida, cuidando de mis padres, en especial de mi madre. 

 

Siempre me preocupé de darles una mejor calidad de vida, enfrentamos todo tipo de dificultades, particularmente las económicas, pero, Gracias a Dios, íbamos saliendo adelante.

 

Uno de los recuerdos que tengo de ellos cuando ya tenía mi trabajo, siempre procuraba atenderlos. Me encantaba el ejercicio, así que llegaba de mi escuela, comía, descansaba un rato y me los llevaba en mi bocho para que me esperaran mientras yo corría un buen rato, luego íbamos a dar una vueltecita por el pueblo. Mi madre decía, mira, puedo ver perfectamente los árboles del cerro, hay unos grandes y otros chiquitos.

 

Cuando ya se iban deteriorando más, salía con mi madre a pasearla en la calle donde vivimos, la sostenía del brazo y le iba preguntando:

 

- A ver, léeme lo que dice aquí.

Y me leía perfectamente, a pesar de que ya sólo veía con un ojito.

- De qué color son los autos que están pasando

- Qué números son estos.

 

Y lo mismo, siempre reconoció los números hasta que ya no pudo levantarse.

 

También le decía que me contara los números del uno al mil o que me dijera las tablas de multiplicar. Todo ello lo sabía hacer perfectamente.

 

A mi madre le gustaba mucho cantar, pienso que tenía muy buena voz. Tengo el recuerdo de que sus canciones preferidas siempre hablaban de desamor, o de decepción, aunque ella nunca se quejó de tales sentimientos. A lo largo de sus 89 años de vida, siempre cantaba, por ello aún su epitafio hace referencia a esta afición que le permitía percibir sus penas más ligeras, según comentaba:

 

“Me gusta cantarle al viento

Porque vuelan mis pesares

Y digo lo que yo siento

Por toditos los lugares”


También le gustaban las plantas, nos acostumbramos a ver la casa llena de verde. Era, además muy generosa, ayudaba a las personas que tenían necesidad, especialmente si eran sus vecinas, siempre andaba procurando para ellas, un taquito, hacerles un vestidito, etc.

 

Cuando regresó mi hermana Vero a casa, se encargó de mejorar significativamente su imagen, le cortó el pelo, y la vestíamos con bonita ropa que nuestra amiga Gloria le confeccionaba a su medida, le hacía manicura, etc., y cuando ya se sentía muy “guapa”, se paraba en la puerta de la casa por horas, de esta manera siempre había alguien que se quedara a platicar un ratito con ella. Muchos de los que llegaron a verla en esa época, siempre la halagaban, le gustaba estar al tanto de la realidad que ocurría en nuestra calle. 


Ya en sus últimos años, todos los días rezaba con ellos el rosario, y mientras eso sucedía yo la mantenía abrazada. Recuerdo haber pedido a Dios que les concediera una muerte digna y, si los milagros existen, pienso que este fue el primer milagro que me ha ocurrido en mi vida, pues mi madre sólo estuvo en cama 2 meses, ya sin poderse mover y mi padre, tan sólo una semana no se levantó.

 

Así pues, termino esta narrativa, en la que me permití hablar sobre la relación que tuve con mi madre, y de cómo, su poderosa influencia, condujo el destino de mi vida, pues desde mis primeras experiencias a su lado, intuí que ella me necesitaba y de que yo debía protegerla.

 

Después de haber expresado todo lo anterior, se podría pensar tuve una vida difícil o que me arrepentí de todo lo que me pasó. Nada de eso es cierto, todo lo contrario, yo fui muy feliz con ellos, fueron mi razón de vivir y ahora, puedo decir que, al menos respecto a ellos, tengo mi conciencia muy tranquila porque considero haber cumplido con ellos hasta el final de sus días.

 

Escribo todo esto, como una remembranza de la relación con mi madre, porque hoy, 10 de mayo de 2026 la he recordado tanto, que sentí la necesidad de escribir lo que sentía.

 

Si has leído todo lo anterior, pido una sincera disculpa, por haberme permitido compartir contigo esta plática, que me ha concedido una profunda paz interior. Por todo ello. Muchas gracias. 

 

MARÍA MARTHA MORENO MARTÍNEZ

10 de mayo de 2026.

 

 

 

 

 

 

 

 

viernes, 8 de mayo de 2026

RECORDANDO A LA SONORA SANTANERA.

 

RECORDANDO A LA SONORA SANTANERA.

 

 

De amor es mi negra pena

De amor, es que estoy sufriendo

Valor le pido yo al cielo

Y a Dios que me de consuelo…..

 

Así cantaban las primas, a viva voz Martha y Carmela, trepadas en el banquillo donde se lavaban los trastes en casa de su abuela Hilaria. Queriendo imitar así la melodiosa voz de Sonia López. 

 

Se podría decir, que éste fue el primer encuentro que tuve en mi vida con la Sonora Santanera, de la que ahora, me gustaría compartirte algunas ideas.

 

Durante mi infancia,  no había en casa  radio, mucho menos tocadiscos, pero sí oía la música de la cantina de la esquina del barrio de Morelos, calle donde  vivía la abuelita Hilaria, también escuchaba los discos de vinilo, que tocaba mi tía Celia en su pequeño tocadiscos de mesita, que por cierto, sólo se escuchaba cuando  festejaba su cumpleaños, o su santo. Ella invitaba a sus amigas, las reunía en su  salita de sillones amarillos, piso de baldosa, coloreado con pintura de aceite y al que sobrepuso un “linoleo”, especie de alfombra de material sintético. Esas fiestecitas eran el momento en que las sobrinas podíamos escuchar la música que estaba de moda, fue así como me enamoré de los boleros de Javier Solís, el rockanrrol mexicano, y sobre todo, de la Sonora Santanera.

 

Quizá por esa herencia de mi infancia, es que tanto disfruto de la música tropical. En la actualidad existen muchos grupos que han fomentado este género musical, entre ellos; me agradan especialmente Los Ángeles Azules, pero en aquel entonces, no había más opciones,  que las que me permitían escuchar en las fiestecitas de la,  querida, tía Celia.

 

Era 1955, el año en que nací, cuando surge por primera vez en Santa Ana, Tabasco, el conjunto de música tropical denominado “Sonora Santanera” que, según dicen las fuentes consultadas, se basó en el estilo de la afamada Sonora Matancera. Fue tanta su influencia, que incluso el nombre del conjunto, se inspiró en la región de la que provenían, es decir,  de Santa Ana Tabasco, tal como también lo había adoptado la Sonora Matancera que nació en  Matanzas Cuba, y de la que Celia Cruz fue su cantante estelar.

 

La Sonora Santanera fue fundada por el trompetista y arreglista del grupo, Carlos Colorado, y alcanzó su máximo nivel de popularidad en la década de los 60´s, sin embargo, la Santanera sigue siendo tan popular, que aún hoy, los llamados “Sonideros”, tran propios de la ciudad de México, la conservan y la promueven como parte imprescindible de su repertorio.

 

La única cantante femenina que tuvo la Sonora Santanera en su época dorada fue Sonia López y tuvo gran éxito con canciones como: Corazón de Acero, El Ladrón y El Nido. 

 

La Sonora Santanera, es uno de los grupos musicales más emblemáticos de todo nuestro país, en especial de la ciudad de México, donde hacían brillar su presencia especialmente en los salones de baile más famosos, tales como: el Salón México o el Salón Los Ángeles. Yo nunca he conocido ninguno de los salones que menciono, sin embargo, tuve un amigo que me contaba que él era visitante frecuente de ellos y me describía el gran ambiente que se vivía en su interior, también puedo decir que mucho disfruté de la película mexicana denominada: Salón México en la versión de 1996, de la que María Rojo fue su protagonista. Esta película retrata fielmente el ambiente que se respiraba en estos salones de baile en los que el amor, el desamor y las intrigas se daban cita, en una perfecta armonía con la música propia de estos ambientes.

 

En 2025 la Sonora Santanera celebró su 70 aniversario, y por este motivo se le ofrecieron diferentes homenajes, entre ellos, el del Audiotorio Nacional en el que participaron diferentes artistas que cantaron las más famosas melodías de esta maravillosa banda musical, también en el programa: “Noche Boleros y Son que dirige Rodrigo de la Cadena. Estos homenajes los puedes visualizar el vivo, pero, sus interpretaciones originales, aquellas de los años 60´s, ya es muy difícil rescatarlos de la red.

 

Me resulta difícil precisar de dónde proviene mi gusto por la Sonora Santanera, pero aún hoy, aún me hacen vibrar sus canciones, entre las que recuerdo con más cariño se encuentran: Perfume de gardenias, Estoy pensando en ti, Donde estás Yolanda, El mudo, El bomboro, Me quedé sin ti, Corazón de acero, Tu voz, Los aretes de la luna etc.

 

Finalizo esta pequeña narrativa, en la que pretendí compartirte mi afición por la música de la Sonora Santanera, no sin antes invitarte a que la escuches, tal vez, puedas sumarte conmigo a la admiración de tan emblemático grupo musical.

 

Referencias:

Wikipedia. Com

 

MARÍA MARTHA MORENO MARTÍNEZ

8 de mayo de 2026

 

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