REENCUENTRO CON EL PUENTE DE PIEDRA.
- Hola Sofía, ¿cómo has estado?
- Hola amigo puentecito, muy bien, mira, a partir de que me compartiste tu historia, en la publicación: EL PUENTE QUE HIZO DIOS, me he dado a la tarea de descubrirte, así que te visité y déjame decirte que tuve la gran oportunidad de contemplar tu grandeza he. Pero también pude comprobar algunos daños que aparecen en tu estructura, lo cual es muy lamentable, me refiero a algunos grafitis que pude ver en tus muros y ciertas plantas que crecen insertadas en tus canteras, lo cual es muy lamentable.
- Ha, ha, Sofía, pues justamente de eso quiero hablarte hoy y lo que voy a decirte, realmente me hace muy feliz, ¿sabes? Últimamente he notado cierto interés en mí, tal como te podrás dar cuenta con la historia que te voy a contar a continuación.
- ¡No me digas!, pues sí que leeré con mucha atención lo que me cuentes, mi querido Puente de Piedra, porque la verdad, lo último que me compartiste, estuvo muy triste ¿sabes?, me duele lo que te han hecho, pero no sé cómo evitarlo.
- Pues de eso se trata Sofía. Mira, has de saber que, gracias al apoyo del ayuntamiento municipal, encabezado por la Lic. Claudia Silva Campos, y con la intervención del Arq. Leonardo Amezcua por parte del IMCA, el día 7 de febrero de 2026 se llevó a cabo una rueda de prensa, justo en mi joroba, y fue justamente ahí donde, el Dr. Otoniel Guerrero Ferreira, dio a conocer a los medios de comunicación y a la sociedad acambarense, un hallazgo que ha hecho ¡muy importante! de unas 500 páginas, donde se da a conocer mi verdadera historia. Lo cual me alegra mucho, porque gracias a este documento, se sabrá lo que hay detrás de mi estructura. Datos que, hasta ahora, han permanecido desconocidos y de los cuales me gustaría compartirte algunos avances. ¿Te parece bien Sofía?
- Pero ¡Claro mi querido amigo!, debo decir que, a partir de haberte conocido, me tienes realmente intrigada y ¡maravillada! Con tu hermosa historia, así que sígueme contando.
- Pues mira Sofía, has de saber que, a partir de este documento que se dio a conocer, y luego a partir de una nota periodística publicada por el diario: El Sol del Bajío del día 9 de febrero de 2026, puedo ampliarte un poco más el trasfondo de mi historia, por ejemplo:
· El documento del que te hablo se identifica como: “La verdadera historia del Puente de Piedra”.
· Mi construcción se inició allá por el año 1744, una vez concluida la construcción del convento franciscano.
· La construcción de mi estructura se debió a la enorme necesidad de comunicación entre una margen y la otra del río, ya que esto era indispensable para el comercio, además de que, se estaban enfrentando serios problemas por el turbulento caudal del río Lerma, que ya había derribado un puente más modesto que se había construido, y del cual aún puedes ver en la actualidad uno de sus arcos.
- ¡No me digas!, cada vez que platico contigo me cuentas historias ¡maravillosas! Que quiero descubrir de inmediato. En la primera oportunidad que tenga, seguro me daré a la tarea de descubrir ese arco del que me estás hablando. Pero ahora, sígueme contando. ¿Quieres?
- Con gusto Sofía, mira, otros datos que el Dr. Otoniel nos compartió fueron los siguientes:
· En la época en que se inició el estudio para levantar mi estructura, la población de Acámbaro era de, aproximadamente: tres mil habitantes.
· Fui concebido gracias a la intervención de las autoridades eclesiásticas y civiles, que conscientes de la necesidad que había, se dieron a la tarea de emprender la construcción de esta “magna obra” que fui, y sigo siendo hasta hoy en día.
- De verdad, eso que dices es ¡increíble!, porque si aun ahora te ves impresionante, pues imagino lo que debiste ser para las personas que te vieron nacer. Deben haber estado ¡maravilladas! Y ¡orgullosas!, seguramente eras motivo de las conversaciones entre los habitantes de Acámbaro y los de otras regiones.
- Pues, imagino que así era Sofía, pero por ahora, te seguiré contando:
· Uno de los hallazgos más importantes que se están descubriendo a partir del documento del que te he hablado es que: la Compañía de Jesús tuvo una participación determinante en mi construcción, ya que, a la sazón, tenían un asentamiento en lo que hoy es el IMCA, y del cual, aun puedes ver su emblema, labrado en el pórtico del actual edificio.
- ¡No me digas!, pues mira que eso sí que es una novedad, porque, de acuerdo a lo que me habías contado hasta ahora, sólo los franciscanos habían tenido participación en tu construcción.
- Pues sí Sofía, por eso es tan valiosa esta información que nos compartió el Dr. Otoniel. Y ahora te sigo contando.
· La participación de los jesuitas fue tan importante que, a través de su provincial, Cristóbal de Escobar y Lamas, dejó los planos de mi obra antes de que la orden fuese expulsada de México en 1767.
· Luego, las aportaciones del clero franciscano y de la población civil, quienes pagaban un “impuesto” por cada kilo de carne que compraban, así como lo proveniente de los “pilones” se pudo concluir mi construcción.
· Debido a que la población tuvo que aportar cantidades significativas para mi construcción provenientes del comercio de mercancías, me llamaron en aquellos tiempos: “El Puente del Hambre”
· Y algo, verdaderamente importante, y que casi nadie sabe es que, debido al turbulento caudal del río Lerma, fue necesario construir toda una calzada subterránea de más de 10 mts. de ancho y 4 mts. de altura necesaria para compactar el terreno y de esta manera, soportar mi gran peso, y la turbulenta corriente del río.
· Finalmente, en abril de 1776, fui inaugurado, así que en este 2026, estoy cumpliendo 250 años. ¿qué te parece?
- ¡Qué maravilla!, pues no de valde estás parado ahí, como si nada. Viendo pasar el tiempo. Imponente, majestuoso. Gracias mi querido amigo Puente de Piedra, muchas gracias por compartirme esta parte de tu vieja historia.
Pero además quiero decirte que me alegra mucho que tanto las autoridades civiles, como la población en general se estén dando cuenta de tan bello e importante legado que tenemos contigo. Y me gustaría invitarlos para que te visiten, y se maravillen de la hermosura del contexto que te rodea, pues además de tu grandiosa estructura, se podrán solazar viendo la hermosa corriente del río Lerma que corre entre tus arcos, los bellos árboles que se encuentran en la rivera del mismo. Ah y les sugiero que no dejen de disfrutar del hermoso contraste entre el río en la tierra y el azul profundo en lo alto del cielo.
- Gracias a ti Sofía, por haberme permitido compartirte esta historia y me sumo para que todos los habitantes de Acámbaro se sientan orgullosos de mi presencia y del gran servicio que les he brindado a través de mis 250 años de historia en esta hermosa tierra de Acámbaro.
Gracias, muchas gracias.
MARÍA MARTHA MORENO MARTINEZ
11 de febrero de 2026.