martes, 3 de marzo de 2026

RECORDANDO LOS COLOQUIOS

 

RECORDANDO LOS COLOQUIOS

 

 

- ¡Métete esas cintas!

- Métete esas cintas

- ¡Qué te metas esas cintas!

- Qué te metas esas cintas

- ¡A ti te lo digo!

- A ti te lo digo

 

Y soltaba la carcajada. 

 

Estoy recordando a mi padre, cuando nos platicaba esa anécdota que había presenciado en un coloquio.

 

Eran los tiempos en que los hombres vestían  calzones de manta, de ahí que se hablara de “las cintas” cuando en pleno coloquio, el actor y el apuntador no lograban ponerse de acuerdo.

 

Un lugar donde yo llegué a presenciar los coloquios era en lo que ahora es el seminario Pio Mariano, ahí la señorita Pachita dirigió por muchos años de manera admirable y recia su escuelita, donde ella, como la única profesora, enseñaba a los niños del barrio sus primeras letras, y los encaminaba hasta el tercer grado. 

 

En el mismo espacio, la señorita Tere Posadas, los sábados nos daba catecismo y en el tiempo libre entre una lección y otra nos contaba  hermosas historias. De una  de ellas recuerdo tan sólo su título: “De los Apeninos a los Alpes”.

 

En la escuela de la señorita Pachita, habitaban los fantasmas, en especial, era famosa la anécdota de “El padre sin cabeza”, que nos hacía correr por un pasillo cuesta arriba una vez que habíamos aceptado el reto de adentrarnos en la casa hasta donde se encontraba el templo de San Antonio.

 

 

La escuelita tenía un pequeño tablado, al que la señorita Pachita le sacaba provecho adaptándolo  por las noches para realizar los coloquios. Así que era común ver por las noches llegar a los actores y al director del grupo que se reunían para ensayar.

 

Cuando ya todo estaba listo, se invitaba a las personas del barrio para que asistieran al coloquio, que siempre era de noche y a dónde me encantaba asistir,  y yo ponía en un verdadero dilema a mi mamá cuando le planteaba:

 

- Mamá, déjame ir a ver el coloquio.

- Bien, pues quédate en casa de tu abuelita.

- Ah, no, que mi tío Valerio me lleve a la casa cuando termine la obra.

- Pero si ya sabes que termina muy tarde.

- No, pues ni modo. Es que extraño mi camita mamá.

- Pues ni modo, ¡vámonos!

 

Otro de los recuerdos que tengo de los viejos coloquios, fue una vez que mi tía Anita me invitó a ver uno que se celebraba en el barrio del Pinito. Como ya sabíamos que ahí pasaríamos la noche, pues hubo que llevar una sillita. Recuerdo que lo disfruté enormemente.

 

Pues bien, posteriormente, los antiguos coloquios dieron lugar al género que ahora se llama: “pastorela”, que a mi juicio tienen cierto parecido, aunque el género coloquio es más amplio,  pues la pastorela se concentra en exponer el nacimiento del niño Dios, mientras que los coloquios pueden abarcar cualquier tema religioso.

 

No había vuelto a oir hablar de los coloquios hasta el día 19 de febrero de 2026, a raíz del seminario que con motivo de los 500 años de la fundación de Acámbaro y la presencia de los frailes franciscanos en sus tierras, está organizando la parroquia de San Francisco de Asis. La conferencia de ése día se entituló: 

 

MEMORIAS DE LA PRESENCIA FRANCISCANA EN ACÁMBARO.

Ponente:

Fray Eduardo López Martínez, O.F.M.

 

La conferencia estuvo organizada en 5 temas, el tercero de los cuales se refirió a:

 

Los métodos e influencia misionera de los franciscanos.

 

Este tercer tema se dividió en once aspectos, el aspecto No. 6 se denominó:

 

La evangelización y el teatro.

 

Fue aquí donde el padre Eduardo hizo referencia a la enorme dificultad que enfrentaban   los frailes para evangelizar a un pueblo “pagano”, y buscando estrategias para lograrlo  habían recurrido al teatro para trasmitir contenidos bíblicos. En estas tertulias teatrales, los indígenas eran los actores, por lo tanto, también eran parte misma del proceso de evangelización, y de esta forma, lograban los misioneros una mayor sensibilización para que  aceptaran la fe cristiana.

 

Bueno, el caso es que, cuando escuché estas palabras, inmediatamente vino a mi memoria el recuerdo  de los coloquios y pregunté que si estas estrategias teatrales, realizadas durante la evangelización podían considerarse el orígen de los COLOQUIOS. Y, al parecer así fue, pues el mismo padre Chava, que al igual que yo se encontraba en la conferencia recitó este parlamento coloquial:

 

- Venciste Miguel

- Venciste

- y con tu poderosa espada

- ¡Ah que chinga me pusiste!

 

A lo que todos respondimos con una carcajada.

 

En cuanto al significado la Real Academia de la Lengua Española  define esta palabra  de la siguiente manera:

 

Coloquio es una conversación entre dos o más personas, una reunión para debatir un tema o un género literario dialogado.

 

Y bueno, todo lo anterior se cumple en un coloquio, sin embargo, de acuerdo a mi pequeña experiencia en los coloquios, debo decir que, desde mi punto de vista, en los coloquios, efectivamente se realizaba un diálogo entre los actores, pero, los coloquios que yo recuerdo, siempre versaban sobre temas religiosos, los diálogos se presentaban en verso, y, considero que lo más característico era que los parlamentos se hacian en un sentido alegórico, e incluso en doble sentido. Lo cual generaba entre los asistentes una gran alegría. Esta característica era muy importante, porque los coloquios eran de larga duración, y no era extraño que durasen toda la noche. Entonces, asistir a un coloquio era garantizar por anticipado la diversión y, desde luego, el mensaje bíblico, que era lo más importante, sobre todo, debió serlo en la época de la evangelización en la Nueva España.

 

Investigué  en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española las características de un coloquio desde el punto de vista lírico y  de ellas te comparto las tres que consideré más importantes: 

 

1.    Forma de diálogo lírico: Se trata de un diálogo entre dos o más voces que expresan sentimientos profundos de amor, dolor o contemplación de la naturaleza.

2.    Orígen y tradición: en la literatura el coloquio fue muy popular durante el Renacimiento, recuperando formas clásicas grecolatinas donde los personajes dialogan en un entorno poético.

3.    Contenido emocional: El tema central es el diálogo interno o externo del sujeto lírico. Se centra en la subjetividad, emociones o sensaciones respecto a un objeto de inspiración”.

 

Ahora que escribo las características de los coloquios desde la lírica, viene a mi mente la tradición griega. Los griegos eran amantes del teatro, prueba de ello la encontramos en los magníficos teatros que aún ahora permanecen en pie y algunos de ellos en perfectas condiciones, tal como los pude observar en Atenas y luego en Éfeso.

 

El teatro griego tuvo su época dorada allá por el siglo V a.C, eso significa que esta tradición por el teatro viene desde hace unos 700 años. 

 

El gusto por el teatro pasó de Grecia a Roma y de ahí a España, finalmente, a la Nueva España y, podríamos concluir que éste es el orígen de los Coloquios que los frailes franciscanos pusieron en práctica para facilitar el proceso de evangelización en la Nueva España, y por supuesto, en Acámbaro.

 

MARÍA MARTHA MORENO MARTÍNEZ

3 de marzo de 2026

 

 

viernes, 20 de febrero de 2026

INSECTOS ESMERALDINOS

 

INSECTOS ESMERALDINOS

 

 

Los recuerdo revoloteando 

Como drones sobre nuestras cabezas

Aquellos insectos esmeraldinos

De nuestra infancia

 

Prisioneros de nuestras travesuras infantiles

Atados a un hilo 

Que les impedía ir en busca de su libertad

 

Mientras ellos prisioneros,

Nosotros, los niños que sosteníamos el hilo

Echábamos a volar nuestra imaginación.

 

Volando con ellos 

En un ir y venir 

Un vuelo infinito 

Que nos llevaba

De la tierra al cielo.

 

Hoy recuerdo con cariño 

A esos  insectos color verde esmeralda

Que nos regalaron tantas horas 

De infinita alegría.

Cuando fuimos niños

 

Sí, me refiero, por supuesto, a los MAYATES,

 A aquellos bellos insectos esmeraldinos

 

MARIA MARTHA MORENO MARTINEZ

20 de febrero de 2026

 

miércoles, 11 de febrero de 2026

REENCUENTRO CON EL PUENTE DE PIEDRA.

REENCUENTRO CON EL PUENTE DE PIEDRA.

 

- Hola Sofía, ¿cómo has estado?

 

- Hola amigo puentecito, muy bien, mira, a partir de que me compartiste tu historia, en la publicación: EL PUENTE QUE HIZO DIOS, me he dado a la tarea de descubrirte, así que te visité y déjame decirte que tuve la gran oportunidad de contemplar tu grandeza eh. Pero también pude comprobar algunos daños que aparecen en tu estructura, lo cual es muy lamentable, me refiero a algunos grafitis que pude ver en tus muros y ciertas plantas que crecen insertadas en tus canteras, lo cual es muy lamentable.

 

- Ha, ha, Sofía, pues justamente de eso quiero hablarte hoy y lo que voy a decirte, realmente me hace muy feliz, ¿sabes? Últimamente he notado cierto interés en mí, tal como te podrás dar cuenta con la historia que te voy a contar a continuación.

 

- ¡No me digas!, pues sí que leeré con mucha atención lo que me cuentes, mi querido Puente de Piedra, porque la verdad, lo último que me compartiste, estuvo muy triste ¿sabes?, me duele lo que te han hecho, pero no sé cómo evitarlo.

 

- Pues de eso se trata Sofía. Mira, has de saber que, gracias al apoyo del ayuntamiento municipal, encabezado por la Lic. Claudia Silva Campos, y con la intervención del Arq. Leonardo Amezcua por parte del IMCA, el día 7 de febrero de 2026 se llevó a cabo una rueda de prensa, justo en mi joroba,  y fue justamente ahí donde, el Dr. Otoniel Guerrero Ferreira, dio a conocer a los medios de comunicación y a la sociedad acambarense, un hallazgo que ha hecho ¡muy importante! de unas 500 páginas, donde se da a conocer mi verdadera historia. Lo cual me alegra mucho, porque gracias a este documento, se sabrá lo que hay detrás de mi estructura. Datos que, hasta ahora, han permanecido desconocidos y de los cuales me gustaría compartirte algunos avances. ¿Te parece bien Sofía?

 

- Pero ¡Claro mi querido amigo!, debo decir que, a partir de haberte conocido, me tienes realmente intrigada y ¡maravillada! Con tu hermosa historia, así que sígueme contando.

 

- Pues mira Sofía, has de saber que, a partir de este documento que se dio a conocer, y luego a partir de una nota periodística publicada por el diario: El Sol del Bajío del día 9 de febrero de 2026, puedo ampliarte un poco más el trasfondo de mi historia, por ejemplo:

 

·      El documento del que te hablo se identifica como: “La verdadera historia del Puente de Piedra”.

·      Mi construcción se inició allá por el año 1744, una vez concluida la construcción del convento franciscano.

·      La construcción de mi estructura se debió a la enorme necesidad de comunicación entre una margen y la otra del río, ya que esto era indispensable para el comercio, además de que, se estaban enfrentando serios problemas por el turbulento caudal del río Lerma, que ya había derribado un puente más modesto que se había construido, y del cual aún puedes ver en la actualidad uno de sus arcos.

 

- ¡No me digas!, cada vez que platico contigo me cuentas historias ¡maravillosas! Que quiero descubrir de inmediato. En la primera oportunidad que tenga, seguro me daré a la tarea de descubrir ese arco del que me estás hablando. Pero ahora, sígueme contando. ¿Quieres?

 

- Con gusto Sofía, mira, otros datos que el Dr. Otoniel nos compartió fueron los siguientes:

 

·      En la época en que se inició el estudio para levantar mi estructura, la población de Acámbaro era de, aproximadamente: tres mil habitantes.

·      Fui concebido gracias a la intervención de las autoridades eclesiásticas y civiles, que conscientes de la necesidad que había, se dieron a la tarea de emprender la construcción de esta “magna obra” que fui, y sigo siendo hasta hoy en día.

 

- De verdad, eso que dices es ¡increíble!, porque si aun ahora te ves impresionante, pues imagino lo que debiste ser para las personas que te vieron nacer. Deben haber estado ¡maravilladas! Y ¡orgullosas!, seguramente eras motivo de las conversaciones entre los habitantes de Acámbaro y los de otras regiones.

 

- Pues, imagino que así era Sofía, pero por ahora, te seguiré contando:

 

·      Uno de los hallazgos más importantes que se están descubriendo a partir del documento del que te he hablado es que: la Compañía de Jesús tuvo una participación determinante en mi construcción, ya que, a la sazón, tenían un asentamiento en lo que hoy es el IMCA, y del cual, aun puedes ver su emblema, labrado en el pórtico del actual edificio. 

 

- ¡No me digas!, pues mira que eso sí que es una novedad, porque, de acuerdo a lo que me habías contado hasta ahora, sólo los franciscanos habían tenido participación en tu construcción.

 

- Pues sí Sofía, por eso es tan valiosa esta información que nos compartió el Dr. Otoniel. Y ahora te sigo contando.

 

·      La participación de los jesuitas fue tan importante que, a través de su provincial, Cristóbal de Escobar y Lamas, dejó los planos de mi obra antes de que la orden fuese expulsada de México en 1767.

·      Luego, las aportaciones del clero franciscano y de la población civil, quienes pagaban un “impuesto” por cada kilo de carne que compraban, así como lo proveniente de los “pilones” se pudo concluir mi construcción.

·      Debido a que la población tuvo que aportar cantidades significativas para mi construcción provenientes del comercio de mercancías, me llamaron en aquellos tiempos: “El Puente del Hambre”

·      Y algo, verdaderamente importante, y que casi nadie sabe es que, debido al turbulento caudal del río Lerma, fue necesario construir toda una calzada subterránea de más de 10 mts. de ancho y 4 mts. de altura necesaria para compactar el terreno y de esta manera, soportar mi gran peso, y la turbulenta corriente del río.

·      Finalmente, en abril de 1776, fui inaugurado, así que en este 2026, estoy cumpliendo 250 años. ¿qué te parece?

 

- ¡Qué maravilla!, pues no de valde estás parado ahí, como si nada. Viendo pasar el tiempo. Imponente, majestuoso. Gracias mi querido amigo Puente de Piedra, muchas gracias por compartirme esta parte de tu vieja historia.

 

Pero además quiero decirte que me alegra mucho que tanto las autoridades civiles, como la población en general se estén dando cuenta de tan bello e importante legado que tenemos contigo. Y me gustaría invitarlos para que te visiten, y se maravillen de la hermosura del contexto que te rodea, pues además de tu grandiosa estructura, se podrán solazar viendo la hermosa corriente del río Lerma que corre entre tus arcos, los bellos árboles que se encuentran en la rivera del mismo. Ah y les sugiero que no dejen de disfrutar del hermoso contraste entre el río en la tierra y el azul profundo en lo alto del cielo.

 

- Gracias a ti Sofía, por haberme permitido compartirte esta historia y me sumo para que todos los habitantes de Acámbaro se sientan orgullosos de mi presencia y del gran servicio que les he brindado a través de mis 250 años de historia en esta hermosa tierra de Acámbaro.

 

Gracias, muchas gracias.

 

 

 MARÍA MARTHA MORENO MARTINEZ

11 de febrero de 2026.

RECORDANDO LOS COLOQUIOS

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