jueves, 6 de enero de 2022

RECORDANDO A KARAJAN

RECORDANDO A KARAJAN

 

 

Todas estas vacaciones de diciembre de 2021 las pasé sin inspiración para escribir una sola línea, pero hoy, 1º de enero de 2022, al encender el televisor.

-       ¿Es Karajan? Pensé.  Siiiii. 

 

Conocí a Karajan en mi adolescencia, a través de mis cultos amigos: Roque y Miguel  quienes me compartían sus discos de vinilo con música de los grandes maestros interpretada por las mejores orquestas del mundo: la filarmónica de Viena,  principalmente, la sinfónica de Londres o la de Nueva York. Disfrutaba esta bella música que reproducía en mi tocadiscos de mesita.

 

A través de las portadas de los discos conocí la  imagen de este gran director,  la cual me sedujo de inmediato. Pero uno cambia de ambientes, de contextos, de amigos y te vas olvidando de esas influencias para pasar a otras, quizá no menos importantes, pero sí diferentes, el caso es que desde esa época no había vuelto a tener contacto con el gran Karajan,  y ver en mi pantalla la increíble dirección de Herbert Von Karajan,  dirigiendo  la filarmónica de Viena en un  concierto de año nuevo interpretando música de Straus; polkas y valses (Voces de primavera, vals Emperador, me ha vuelto lo que se dice “el alma al cuerpo”.

 

Al escuchar las notas del Danubio Azul no pude evitar que las lágrimas corrieran por mis mejillas. Me hizo recordar mi niñez. Cuando en la primaria la maestra Gloria 

 

TV UNAM trasmite con cierta frecuencia diferentes conciertos   que aunque sean de gran calidad interpretativa,  no despiertan mucho mi interés para observarlos, pero esta vez, al encender el televisor, lo primero que me deslumbró fue el magnífico escenario propio de los fastuosos teatros europeos, tal vez Austria o Alemania, que lucía a la vista un dorado deslumbrante, seis grandes candiles pendían de la bóveda bellamente decorada con motivos artísticos clásicos, tambén se observaban preciosos arreglos de flores rojas.

 

esa sensibilidad que trasmitía con sólo mirar su rostro, sus manos que parecían no tener huesos se movían como olas suaves sobre un lago al caer la noche.

 

Su pelo blanco tan bien peinado, pero que al ritmo de la música caía libremente por su rostro.

 

Pero, sobre todo, esa exquisita sensibilidad, la armonía y la belleza que imprimía a sus interpretaciones era sencillamente maravillosa.

 

Hubo un momento de mucha cuando él, hablando en alemán y luego en inglés deseo a todo el auditorio un feliz año nuevo, pero principalmente paz, y sobre todo paz.

 

En ese concierto debe haber tenido unos 75 años, él murió a los 81 años. Al finalizar cada pieza se recargaba sobre el atril y ya se notaba un ligero sobrepeso, sin embargo verlo dirigir la orquesta me produjo una especie de conexión con él, fue como si lo estuviese viendo en vivo, fue sencillamente delicioso. 

 

Qué manera más increíble de iniciar este 2022.

 

Sencillamente ¡fantástico!

 

MARÍA MARTHA MORENO MARTÍNEZ

Acámbaro, Gto.

1º de enero de 2022.

 

 

DIA DE REYES

DIA DE REYES

 

Ya desde meses antes……

 

-       ¡Miren, miren niños, ya vienen llegando los Santos Reyes!, les decía su mamá cuando contemplaban en el cielo el cinturón de Orión.

 

-       Hagan su cartita, pero recuerden que hay que portarse bien, sí no, no les traerán nada. Ah, y no olviden rezar por las noches para que ellos escuchen sus ruegos y les traigan muchos regalos.

 

Así iba creciendo la expectación de la ansiada fiesta de Reyes. Los niños hasta ya bien entrados en edad seguían creyendo en la bella fantasía. Ella recuerda la enorme tristeza y desilusión de su hermana cuando a la edad de 12 años, le cambiara el paradigma de su vida cuando su madre le dijo la verdad. Aquello le rompió el corazón a su hermana y su vida cambiaría por completo a partir de tal descubrimiento.

 

Ya acercándose las fechas la fiesta de Reyes se convertía en el tema central de las conversaciones entre amiguitos que se comentaban entre sí sus deseos:

 

-       Yo quiero una muñeca que hable y que camine.

-       Yo un carro de volteo.

-       Yo una bici, etc.

 

Un día antes, los niños no dormían, su hermana les llegó a poner alfalfa para que comieran sus animales. Y todos colocaban su zapatito en el lugar establecido por mamá para la llegada de los  Reyes Magos.

 

La desilusión se hacía presa de los niños cuando a eso de las cuatro o cinco de la mañana, descubrían que los Reyes les habían traído unos calcetines, un pantalón o quizá una telita para un vestido y sí tenían suerte, un armario con trastecitos de barro o un carrito de plástico con una etiqueta de “helados jom jom”.

 

-       Es que aquí llegó el rey pobre decía su mamá.

 

Pero la desilusión duraba poco porque de inmediato salían a la calle todos los niños de la cuadra todavía oscura la mañana a compartir sus regalos con los demás. Era una alegría verlos jugar con sus juguetes, aunque también lloraban cuando a uno le gustaba el juguete del otro y se apoderaba de él. Era muy común verlos hacer diferentes negociaciones para compartir sus juguetes.

 

-       Bueno, yo te presto mi muñeca, pero tú…..

 

Hoy, con aquel recuerdo en su mente, Martha se asomó a la puerta a eso de las seis de la mañana, la calle estaba desierta. No había una sola de las señales que ella recordaba, fue así como hoy 6 de enero de 2022 Martha tuvo conciencia de ¡cuanto ha cambiado la vida!, pues de aquella hermosa fiesta de Reyes sólo quedan hoy los recuerdos. 

 

MARÍA MARTHA MORENO MARTÍNEZ

Acámbaro, Gto. 

6 de enero de 2022

 

 

 

 

 

 

martes, 28 de diciembre de 2021

21 AÑOS A BORDO DE UN BOCHO

21 AÑOS A BORDO DE UN BOCHO

 

 

 

Año 2000

 

-       No hombre, con este bocho podemos llegar hasta Alaska

 

-       Y lo mejor es que con él pasamos desapercibidos.


 

 

Año 2021

 

-       Con ese bocho llamas mucho la atención.

 

-       No, ¿Pues quién les entiende?

 

Así ha  transcurrido mi vida a bordo de un bocho.

 

 


 

 

MARIA MARTHA MORENO MARTÍNEZ.

Acámbaro, Gto. 

28 de diciembre de 2021

UNA DE LAS BONDADES DEL COVID

UNA DE LAS BONDADES DEL COVID.

 

 

Las filas humanas me recordaron aquellas de la deportación de los judios a los campos de concentración nazi.

 

Sí, había que formarse, pero…..

 

Venía con mi hermana de fín de semana a Morelia cuando me enteré que estaban aplicando la 3ª dosis de la vacuna contra el COVID-19. De inmediato, pensé en la posibilidad de aplicármela. Aunque había ciertos inconvenientes, no ser del estado o no tener a mano el registro de vacunación anterior. Como me dijeron que no les pedían más que la credencial del INE, quise intentarlo.

 

Era el viernes 11 de diciembre a eso de las 5 de la tarde, tomamos un taxi y nos encaminamos al centro de vacunación más cercano.

 

-       Demasiado tarde, nos dijeron.

 

Al día siguiente, decidí hacer mi caminata matutina desde mi casa hasta catedral y extasiarme contemplando la encantadora arquitectura de  “La más bella de las Rosas”, Morelia, desde luego. Una vez frente a catedral me compré La Voz de Michoacán y me encaminé al hotel Alameda para tomar mi almuerzo, mientras lo hacía me leí todas las notas que me interesaron y entre ellas, una notificación acerca de que ampliarían el período para aplicar la 3ª dosis de vacunación contra COVID. Así que decidí tomarme un día más de mi estancia en Morelia para intentar aplicármela.

 

Cuando ví la fila, casi me daba un soponcio. Esto no tiene para cuando, pensé, pero aun así nos formamos, e increíblemente la fila caminaba casi al ritmo que lo pudiera hacer por una banqueta cualquiera, eso me animó. La fila solo se hacía para ingresar, porque una vez ya en la puerta del estadio, todo un ejército de personas, entre los que había enfermeros, médicos, voluntarios, etc. Se mostraron prestísimos para asesorarnos en todo lo que hiciera falta. De inmediato, nos condujeron hasta un bloque de 100   sillas previamente acomodadas, como este bloque había otros 3. Un asesor nos asingó un lugar y de inmediato nos repartieron un formato para que lo llenásemos. Si alguna persona no podía hacerlo por ella misma, de inmediato un voluntario la asesoraba para llenárselo.

 

Mientras esparábamos, pude contemplar el horizonte, la falda del Punhuato, el cerro que se alza a espaldsas del estadio, el sol brillaba en el cielo y yo sentía una gran paz  interior.

 

Estábamos en esa espera cuando de pronto, se escucharon en el altavoz las  melodiosas  notas de la Sonora Sananera y Sonia López ofreciéndonos una varieadad de canciones muy ad hoc para la ocasión, pero sobre todo, para el tipo de personas que estábamos ahí. La música era tan bella que no pude reistir la tentación de moverme al ritmo de las alegres notas de: el ladrón, amor de cabaret, perfume de gardenia, la boa, etc. 

 

En cosa de 15 minutos y sin movernos de nuestro lugar, una enfermera nos vino a vacunar de la manera más amable. Una gran organización, sin duda. 

 

Después de esta experiencia, no pudeo menos que reconocer  y agradecer la gran labor humanitaria que se ha desplegado en la ciudad de Morelia en favor de los muchachos de 60 o más. Muchas gracias.

 

Bueno, así me despido de estas pequeñas líneas,  reconociendo con ello y después de todo lo malo que ha traído consigo esta pandemia, las bondades del COVID, que he experimentado el día de hoy.

 

 

MARIA MARTHA MORENO MARTINEZ

MORELIA, MICH.

13 de diciembre de 2021.

 

 

martes, 14 de septiembre de 2021

RECORDANDO A LOS NIÑOS HÉROES

RECORDANDO A LOS NIÑOS HÉROES.

 

Eran las 12 del día de aquel 13 de septiembre de 2021 cuando  encendió el televisor, y se encontró con la bella imagen de un apuesto cadete del Colegio Militar ataviado con su elegante uniforme de paño negro, de casaca a media pierna con botones dorados al frente y sobre su cabeza, un bien puesto, quepí, que se dirigía  a los presentes,  con un emotivo discurso que recordaba la gloriosa hazaña de aquella heroica defensa del Castillo de Chapultepec del 13 de septiembre de 1847, durante  la invasión  americana a México.

 

Inmediatamente vino a su mente aquel salón de 5º de primaria del colegio: Josefa Ortíz de Domínguez de altas paredes blancas, piso de cemento amarillo y altísimas puertas verdes que lindaba mediante dos grandes ventanas a la calle 1º de Mayo. Donde su maestra, la madre Caridad, interrumpía intencionalmente el ritmo de la clase, para invitar al grupo a entonar aquel himno, que a ella la hacía vibrar de emoción y que aun resuena en su mente:

 

Vibre el clarín de la guerra

Resuenen las fanfarrias

Redoblen los tambores 

Una marcha triunfal.

 

Y lleven de la Patria

A todos los confines

Tu nombre sacrosanto

Colegio Militar.

 

Colegio sacrosanto

De memorias benditas

De epopeyas gloriosas

Y de nombre inmortal….

 

Y cómo olvidar aquel patio principal,  cuando Martha peinada a   dos trenzas, se formaba al escuchar el  sonar de la campana que daba la señal de iniciar las clases. Niños y niñas enfilados, tomando distancia del compañero con el brazo derecho escuchaban   las instrucciones de la madre Blanca Estela, directora, por aquel entonces del colegio Josefa Ortiz de Domínguez.

 

En esas sesiones de instrucción escolar, y formados en el patio central del colegio, aquella orden de religiosas franciscanas infundía diferentes valores a sus alumnos, mediante cantos que podían ser de tipo religioso como el de Santa Catalina o cívicos como aquel de gloriosas notas:

 

En 1847 fue la epopeya de Chapultepec

Un décimo tres de septiembre

México nunca se olvidará.

 

Gloria y honor

Cantos de amor

Como renuevos

Los héroes niños

Un viento helado

Marchitó en flor

Así cayeron los héroes niños

Ante las balas del invasor

 

Pero qué valor:

Vicente Suárez, Francisco Márquez, Montes de Oca y Agustín Melgar

Con Juan de la Barrera, Escutia y muchos más

Escribieron en la historia una página inmortal.

 

Y como lo que bien se aprende, nunca se olvida, Martha quiso dar fe de aquellos valores que, sembrados en su mente por las religiosas franciscanas, le ayudaron a respetar y enorgullecerse de los héroes que le dieron Patria.

 

Vayan pues estas sencillas palabras para rememorar aquel 13 de septiembre de 1847 y honrar la memoria de aquellos valientes NIÑOS HÉROES, que no dudaron en ofrendar su vida, en aras de salvaguardar la integridad de su nación, ¡MÉXICO!.

 

 

MARÍA MARTHA MORENO MARTÍNEZ.

Acámbaro, Gto. 13 de septiembre de 2021.

 

 

500 AÑOS DE HISTORIA FRANCISCANA EN ACAMBARO.

  INSPIRACIÓN DEL ESPIRITU SANTO.     Toda la semana venía escuchando el dulce y emotivo repicar de las campanas que, por la tarde, citaban ...