domingo, 15 de agosto de 2021

AROMA A DURAZNO

AROMA A DURAZNO.

 

Hay quienes dicen que los aromas son las sensaciones que “despiertan” mayores recuerdos. Y ella lo pudo comprobar hoy ….

 

Venía corriendo porque ya habían dado la última llamada de la misa de 7, entró abruptamente al templo. Y lo primero que vio fue la imagen de María en su lecho, coronada de flores y rodeada de manzanas. 

 

Repentinamente cayó en la cuenta de que era 15 de agosto, e inmediatamente vino a su mente aquel aroma a durazno que inundaba la habitación de su casa en esa misma fecha, cuando ella hacía un altarcito para recordar la asunción de María, que lucía en el centro de la mesa rodeada de manzanas y duraznos. 

 

Era el momento de recoger la herencia de María.  Después de besar su imagen, podías tomar una fruta del altar, generalmente una manzana o un durazno, y aquel papelito amarillo, a la manera de un pergamino, en el que se recordaba que María se iba  al cielo, pero te dejaba: sus ojos para que pudieras ver las necesidades de los demás, o sus oídos para que escucharas el clamor de los que sufren, o sus manos, para que tendieras  las tuyas a la caridad con el prójimo, etc. 

 

Por eso hoy, 15 de agosto de 2021, todos esos recuerdos invadieron su mente: 

Su infancia, el santo de su madre, las manzanas con su flor, la herencia de la virgencita, la imagen de María tendida en su lecho, pero, sobre todo, aquel aroma a durazno que se colaba por todo su ser cuando ingresaba a esa habitación el día 15 de agosto. 

 

MARÍA MARTHA MORENO MARTÍNEZ

Acámbaro, Gto.

15 de agosto de 2021

martes, 3 de agosto de 2021

AMOR DE TORO

 


AMOR DE TORO.

 

 

Pocas como ella podían decir que amaban tanto a ese toro. 

 

Lo había trepado una y mil veces.

 

Había recorrido su cuerpo palmo a palmo, ¡con aquella sed de quererlo todo!

 

Cuando estaba sobre él, arañaba con pasión su musgoso pecho verde.

 

Subía una y otra vez a la azotea de su casa, para admirar, desde ahí su hermosa figura.

 

Había arañado sus entrañas con un palito de paleta buscando jicamitas.

 

Había experimentado, alguna vez, la corretiza propinada por una vaca celosa, que le disputaba su cariño.

 

Había subido sobre su lomo para bajar a la santa cruz.

 

Sumergía sus pies en los arroyitos que se le formaban después de la lluvia.

 

Y se quedaba extasiada al ver las hermosas cascadas que se precipitaban por sus costillas durante la tormenta.

 

Amaba los débiles encinos que lo poblaban y se sorprendía al ver cómo resurgían como gloriosas aves fénix después de las llamas que los abrazaban año, tras año.

 

Se había descolgado por sus acantilados, acompañada de una ristra de niños.

 

Formaba parte de su ser, de su acontecer diario, él siempre estaba ahí, frente a sus ojos ¡imponente!, ¡majestuoso!

 

Lloraba con él en primavera cuando los incendios, devoraban su pobre vegetación.

 

Pero se alegraba en verano cuando la lluvia lavaba su carita envejecida por el implacable paso del tiempo.

 

Así, así era su amor por aquel portento, llamado: Cerro del Toro.

 

Ahora, llora por él, cada vez que una pala mecánica se ensaña sobre sus entrañas desgajándolo a pedazos, cada vez que ve el interminable desfile de monstros cargados con sus tripas.

 

Pero se esfuerza en abrir sus ojos ante a la desgracia, porque ella comprende que tal vez sea la última vez que verá de frente a su amor, sí, aquel amor de los amores llamado: Cerro del Toro.

 

MARIA MARTHA MORENO MARTINEZ

 

ACÁMBARO, GTO.

 

3 de agosto de 2021.

 

 

 

viernes, 23 de julio de 2021

TRES GRANDES DE LA ARQUITECTURA EN MEXICO

 

TRES GRANDES DE LA ARQUITECTURA EN MEXICO.

 

 

Mis primeros referentes respecto al gusto por la arquitectura podrían, quizá, remontarse a los comentarios de mi padre, quien constantemente me incitaba para que lo llevara a ver el Puente de Piedra o el Convento Franciscano, porque: “son obras que hizo Dios”, decía, y se quedaba admirándolas por largo tiempo. 

-       ¡Mira nada más!, expresaba, sorprendido de su majestuosidad. 

 

O tal vez aquel día en que, crucé por primera vez el puente atirantado de Coatzacoalcos, Ver.  O, quizá se remonte al impacto que me produjeron aquellas ¡fabulosas! bandas metálicas reflejantes, del aeropuerto Charles de Gaulle de París, que semejaban olas del mar. 

 

A decir verdad, no sabría, con certeza, de dónde proviene mi gusto por la arquitectura, lo que es cierto es que es que cada vez que me encuentro frente a una de estas maravillosas obras, simplemente me quedo ¡extasiada!

 

Alguien dijo alguna vez que no es lo mismo mirar un bosque que distinguir entre sus árboles a los cedros, los oyameles, los pinos, etc. Hacía unos 15 años que no caminaba por el Paseo de la Reforma en la Cd. De México. Lo hice hace unos días y me he quedado realmente ¡sorprendida! De la enorme cantidad y diversidad de torres que la pueblan, son ¡increíbles!, pero debe ser muy placentero identificar el estilo arquitectónico de sus creadores, me encantaría poder hacerlo, algún día.  

 

Por el momento, sólo puedo decir que me alegra saber que México es cuna de grandes arquitectos, hablaré de los tres que, considero mis favoritos, principalmente, al ¡magnífico! Luis Barragán, quien es el único arquitecto mexicano que ha recibido el premio Pritzker, el equivalente al Nobel, que se concede a un arquitecto mundialmente reconocido por su talento cuyas obras hayan contribuido al enriquecimiento de la humanidad. 

Parecerá un tanto absurdo que no habiendo conocido personalmente ninguna de sus obras, me declare profundamente admiradora de la obra de Barragán, no obstante, he seguido su trayectoria, y me enorgullece compartir con él mi nacionalidad, mexicana, por supuesto. Pero indudablemente el mundo también ha reconocido su influencia arquitectónica, tal como lo manifiesta el hecho de que su casa estudio en la Cd. De México haya sido declarada “Patrimonio de la Humanidad”. Otra prueba más del reconocimiento mundial de la obra de este insigne mexicano es el hecho de que su archivo profesional se encuentre en Suiza en lo que se denomina: Barragán Foundation, aunque debo decir, que este hecho lo menciono con cierta tristeza, ya que por derecho debiera ser patrimonio de México. 

 

Otro de mis arquitectos mexicanos favoritos es, sin duda alguna, Teodoro González. De este maravilloso arquitecto, conozco personalmente tres de sus obras: el Fondo de Cultura Económica, la Universidad Pedagógica Nacional, el Auditorio Nacional y en las tres edificaciones me cautivaron sus muros de concreto cincelado y los hermosos jardines que rodean estas construcciones.  En la última etapa de su vida, Teodoro González incluyó como un sello de su arquitectura el vidrio templado, tal como se contempla en el Museo de Arte Moderno de la UNAM, que espero conocer muy pronto.

 

La primera vez que estuve frente a su fachada, me quedé impresionada por su originalidad, me refiero al museo Soumaya con esas placas hexagonales de aluminio que reflejan la luz a la manera de múltiples espejos, otro aspecto que me gustó de este museo fue la forma dinámica del conjunto arquitectónico. Pues este proyecto es obra del tercero de mis arquitectos mexicanos favoritos, me refiero a Fernando Romero, del que tengo que decir que es artífice de una de las paradojas más extrañas e injustas en el campo de la arquitectura, pues este arquitecto también es autor del proyecto del NAIM (aeropuerto internacional de la Cd. De México), el cual ganó el primer lugar en el premio Rethinking The Future Awards, premio internacional del arquitectura y diseño en el área de transporte 2021 por su diseño creativo y futurista, lo inconcebible es que este premio haya sido otorgado cuando ya este proyecto había sido cancelado. “Desde la vista inicial desde el cielo y el automóvil, hasta el impresionante momento de entrar, la arquitectura une el cuerpo y el espíritu; la Ciudad de México y los viajes; la tecnología y la historia, en una estructura liviana unificada que evoca la emoción de viajar”, describe el Premio.

 

Y así, una pequeña mirada a estos tres grandes de la arquitectura en México, me ha ayudado a expresar mi afición por esta que es una de las bellas artes, la arquitectura.

 

Fuentes de información:

 

-       Pese a ser cancelado, NAIM gana premio de arquitectura. El Financiero. 30 de abril de 2021. Cd. México. 

 

-       centrourbano.com consultado el 22 de julio de 2021.

 

 

 

MARÍA MARTHA MORENO MARTINEZ

Acámbaro, Gto. 

23 de julio de 2021

 

 

 

 

 

miércoles, 7 de julio de 2021

PARADOJA TERRESTRE

 


PARADOJA TERRESTRE.

 

 

 

Hubo alguna vez ..... un hermoso planeta azul llamado TIERRA, formado, casi en su totalidad, por AGUA. 

 

 

 

MARIA MARTHA MORENO MARTINEZ.

IXTAPA, GRO.

4 de julio de 2021

DE VACACIONES

 


DE VACACIONES

 

Cada quien tiene sus motivos para salir de vacaciones: experimentar la adrenalina de los deportes extremos, poner a prueba su condición física escalando montañas, practicando surf, hacer jumping por la playa para lucir su escultural figura, etc.

 

Martha vino de vacaciones a VER el mar, sí, sólo a eso. A llenarse de mar, para que la acuarela   azul y verde del Pacífico se colara por sus ojos hasta lo más hondo de su alma, para observar, a su gusto, los tintes rojos y dorados del atardecer, para que sus oídos se saturaran del rugido de sus olas por la noche, cuando, al abrir balcón, el mar entrara por su ventana, como ese amigo al que ha esperado por largo tiempo. 

 

Ahora, frente a sus ojos, ¡este mar increíble! Al que Fernando de Magallanes alguna vez bautizara, paradójicamente, con el nombre de: Pacífico, claro, cuando cruzaba el estrecho que ahora lleva su nombre, porque si hubiese visitado las costas de Guerrero, seguramente, se habría cuestionado tal denominación.

 

 

MARIA MARTHA MORENO MARTÍNEZ

IXTAPA, GRO.

4 de julio de 2021

 

 

 

lunes, 21 de junio de 2021

CRISTALES MÁGICOS

 





CRISTALES MÁGICOS.

 

 

Era la una de la tarde cuando crucé el humbral de la puerta de acceso al Deportivo Ferrocarrilero de Acámbaro, tal como suelo hacerlo unas tres veces por semana, pero esta vez, fue diferente, en ése mismo instante, me sumergí en la naturaleza de forma increíble!!!. Vinieron a mí  los olores de las flores, el viento húmedo refrescaba mi cuerpo, pero ante todo, me vi asaltada por un cúmulo increíble de colores:   el azul del cielo coronado de pristísimas nubes que revoloteaban formando  figuras en el aire, el color intensamente púrpura de las camelinas, pero sobre todo, el verde brillante de la hierba, de los árboles y del pasto. Era como estar sumergida en medio de un embrujo, de un encanto. Me sentía verdaderamente hipnotizada por las emociones y sensaciones que experimentaba mi cuerpo, pero, no estoy segura de que haya sido verdad, porque toda esa magia pudo deberse a que la vida transitaba hacia mí, a través del efecto óptico de mis polarizados de Ray Ban.

 

MARIA MARTHA MORENO MARTÍNEZ

Acámbaro, Gto.

21 de Junio de 2021.

 

martes, 15 de junio de 2021

PARA AMALIA CON CARIÑO.

 

PARA AMALIA CON CARIÑO

 

-       ¿Llego a tiempo para los frijolitos?, gritaba Martha, cuando al caer de la tarde, y ya después de haber preparado su clase del día siguiente, se acercaba a la puerta de la familia Espinoza.

-       ¡Pásate Marthita!, gritaba Amalia, desde la cocina.

 

Era el momento en el que Amalia,  y Martha se disponían a disfrutar de unos  sabrosos  tacos de frijoles Peruanos, con  tortillas de Urireo y la riquísima salsa de molcajete con mucho, mucho ajo. Que era la marca culinaria de aquella gran mujer, Amalia.

 

Con aquellos tacos, endulzados por el té de manzanilla se iban hilvanando las penas y las alegrías de cada día. Ambas mujeres gozaban de compartirse su día a día, logrando así que el siguiente, se hiciera más placentero, más llevadero, más ligerito. Este ritual se repetía al menos, tres o cuatro veces por semana.

 

Para Martha era un placer de lo más gratificante acogerse a la sabiduría de aquella estupenda mujer. Que para Martha era su segunda madre. Y no era de extrañarse, pues ella siempre supo de los amores furtivos entre su padre y Amalia, así que Martha se sentía en su casa una vez que atravesaba el umbral de aquella puerta.

 

La familia de Martha y la de Amalia nunca fueron extrañas, además de compartir el barrio, jugar, e ir a la escuela con sus hijos, era cosa natural, que María, madre de Martha, corriera constantemente a casa de Amalia en busca de remedio para un empacho, un entuerto, o cómo quitarles el chincual a los niños.

 

Amalia era así, Martha recuerda que siempre encontraba gente en su casa, pidiendo un préstamo para aliviar una perna, o un consejo para arreglar a unos amancebaos, o una puntada para una servilleta. Amalia siempre tenía el remedio para cualquier enfermedad o la solución a cualquier problema. Su generosidad y su entrega no tenían límite. 

 

Un día Martha vio a una anciana que caminaba hacia el fondo de la casa a paso lento y preguntó.

-       Amalia, ¿quién es esa señora?, 

-       Ah, es Lola, que vive en el cuartito del fondo, no tenía quien la cuidara en el rancho donde vivía y yo me la traje para acá. 

Ella la atendía de todo a todo, hasta que la sepultó, después de varios años.

 

Luego se trajo a Juanito, otro anciano desvalido que vivió en su casa por 15 años y corrió con la misma suerte de Lola.

 

Todo eso era natural en Amalia, pero, con Martha era diferente. Amalia conquistó su corazón. Aquel día que decidió emprender una nueva vida en Acámbaro. Ella se sentía la mujer más infeliz, había dejado atrás su juventud, su escuela, su trabajo, sus amigos, etc., etc. Y había venido a refugiarse a los brazos de su madre, fue entonces cuando cayó en cama victima de una infección en la garganta que le impedía comer, respirar y hasta levantarse. Fue entonces cuando apareció Amalia con aquella sopa milagrosa en sus manos. A partir de ahí Amalia formó parte de su vida. Fue así como se iniciaron aquellos rituales vespertinos y gracias a ella, Martha fue adaptándose a su nueva vida, aceptando los cambios, y las enormes responsabilidades que asumiría al regresar   a su tierra.

 

Amalia estuvo presente en todos los momentos críticos de su familia, gracias a ella Martha no se desmoronó en pedazos al experimentar la ruina de su familia. Gracias a la sabiduría de esta gran mujer, Martha encontró el coraje necesario para enfrentar y superar la adversidad.

 

Martha no ha conocido a nadie que pensara, como Amalia, en compartir con todos los que se cruzaban en su camino, un pedacito de su vida como herencia, fue así como confeccionó un ajuar para sus primeros nietos, verdaderas obras de arte, que les entregó a cada uno de sus hijos mucho antes de sus nietos nacieran.

 

Y ahora mismo, le vasta alargar la vista para encontrarse con la carpeta, que luce en su buró, que Amalia le bordara con sus propias manos y que, por eso, tiene para ella un valor incalculable.

 

Para Amalia no pasaba desapercibido un aniversario, un onomástico, un día de reyes, cualquier cosa que hubiera que celebrar, ahí estaba ella presente, contribuyendo para hacer de aquél, un día memorable. Aun en su postración, siempre pensó en los demás. 

 

Para Martha, Amalia era una estrella que brillaba con luz propia, que se fue apagando al ser consumida por la enfermedad y la muerte. Por eso, hoy Martha quiso rendir un sencillo homenaje: Para Amalia con cariño, para recordar el legado de esa gran mujer. Amalia Espinoza, a la que con toda seguridad Dios tendrá en el cielo y de la que tanto tendríamos que aprender, todos los que aun transitamos por esta vida.

 

MARIA MARTHA MORENO MARTINEZ.

ACAMBARO, GTO. 

15 de junio de 2021

 

 

19 DE SEPTIEMBRE DE 2026 A 500 años de la historia franciscana en Acámbaro

  19 DE SEPTIEMBRE DE 2026 A 500  años de la historia franciscana en Acámbaro   La sorprendió el día llegando a eso de las 5.45 am al oscuro...