martes, 29 de septiembre de 2026

NAVEGANDO SIN LA RED.

 

NAVEGANDO SIN LA RED.

 

Eddy, era un niño de 11 años que vivía con sus padres y su hermanita tres años menor que él.

Un viernes, se preparaba para ver muchas pelis de acción en su compu que ¡le fascinaban! cuando sus padres se fuesen de fin de semana a Cuernavaca a festejar su aniversario de bodas.

 

- Eddy, ya nos vamos, cuida bien a tu hermanita, hay comida en el refri por si tienen hambre.

- No te preocupes mamá, todo estará bien, y nosotros  sabemos cuidarnos.

- De cualquier manera, estaremos pendientes de Uds. por medio de las cámaras eh.

- Si mamá.

 

En cuanto sus padres partieron en su Audi 2026, Eddy, quiso asegurarse de que su hermana estaba tranquila. 

- Almita, ¿estás bien?

- Si Eddy, estoy chateando con mi amiga Sonia, pero  en cuanto me de sueño me voy a la cama.

- Buenas noches Alma.

- Hasta mañana Eddy.

 

Sus padres se fueron tranquilos porque sus hijos estaban seguros, debido a que la casa en donde vivían era lo que se dice: una casa “inteligente”, donde, todo desde las puertas, la música, las persianas de las ventanas, incluso el riego del jardín se controlaban con sólo oprimir un botón en su celular, y como había cámaras en toda  la casa, pues era muy fácil estar pendientes de sus hijitos.

 

En eso estaban cuando de repente: ¡zas!...

se apagó la luz y luego el celular.

Alma corrió a donde su hermano.

- Eddy, Eddy, que ¿qué está pasando?, estaba feliz chateando con mi amiga y de pronto, me quedé a oscuras.

- No te preocupes Alma, se debe haber ido la luz, pero llegará enseguida, ya verás, ven, siéntate a mi lado.

- Pero es que ¡no se ve nada Eddy!

- Bueno, voy a correr las cortinas para que haya mejor visibilidad.

- Pero Eddy, las persianas de las ventanas funcionan con la red y ¡no hay internet!

- Tienes razón. Pero tengo la esperanza de que en cuanto nuestros papás se den cuenta de lo que pasa, regresarán de inmediato.

- Ojalá. 

 

Y así pasaban las horas de la noche y seguían igual, sin poderse comunicar con nadie.

- Oye Eddy, y si pedimos auxilio a nuestros vecinos, tal vez ellos nos puedan ayudar.

- Pero…. ¡cómo Alma!, no podemos salir, ¿ya no recuerdas que la puerta de la calle también se opera por medio de la red?

- ¡Es cierto!

 

Mientras tanto, los padres que no sólo habían perdido la señal de sus hijos, sino que ellos mismos estaban incomunicados….

 

-¡Eduardo, Eduardo, tenemos que regresar de inmediato. Nuestros hijos están solos, ¡vámos, vámos!, tratemos de avanzar hacia la puerta siguiendo a los que salen del hotel, también alarmados como nosotros.

- Bien, pero espero que recuerdes donde dejamos el auto, porque yo no veo nada.

- Pues creo que está por allá.

- Sí, sí, ya pude verlo.

- Ah Tere, pero vamos a la gasolinera porque cuando veníamos me percaté que   estábamos en la reserva.

 

- Tanque lleno por favor.

- Pero, espero que traigan efectivo, porque debido al corte de la red no puedo recibir pagos con tarjeta.

- ¡Cómo! Tere vaciaba su bolso tratando de encontrar efectivo, pero nada. Ni un cinco, tan sólo  la tarjeta. 

- Pues, aquí sólo tenemos dos alternativas Tere, quedarnos en la gasolinera, esperando que se resuelva esta situación, al menos aquí es un lugar seguro,  porque no podemos arriesgarnos a quedarnos sin gasolina en medio de la carretera, o también, esperar a que aparezca una alma caritativa que nos haga el favor de prestarnos efectivo.

 

Mientras tanto, en casa….

- Oye Alma, yo recuerdo que alguna vez mamá guardó en la cómoda de la cocina un cirio de Pascua, voy a ver si lo encuentro.

- Yo voy contigo.

- Siiiiii, ¡aquí está! 

- Bueno, al menos ya podemos ver algo. Mira, ya es media noche y no sabemos nada de papá y mamá.

 

Afortunadamente, los papás de Eddy encontraron una persona caritativa que les prestó dinero para la gasolina y pudieron regresar, pero sus primos, que venían de Ciudad Juárez a pasar unas vacaciones a la Cd. de México, no pudieron llegar, porque los vuelos estaban suspendidos por el corte del internet.

 

Así pasó una semana, en medio de un caos, antes de que se pudiera encontrar una solución al problema provocado por un jackeo a la red debido al mal uso de la IA.

 

Y así, tanto los padres como los niños aprendieron, de la experiencia que siempre debían tener un plan B para cualquier situación, ya que a partir de ahora, estarían expuestos constantemente a problemas como este o peores, provocados por el mal uso y abuso de la Inteligencia Artificial.

MARÍA MARTHA MORENO MARTINEZ

29 de septiembre de 2026

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