MERKEL Y SHEINBAUM SE CONOCEN.
Era domingo, había un sol radiante a eso de las 10 de la mañana, en un hermoso restaurante de las Lomas.
Claudia Sheinbaum había decidido tomarse la mañana libre cuando de pronto…
- Pero cómo, ¿eres Angela Merkel?
- Siiiiiii
- Y tú Claudia Sheinbaum ¿verdad?
- Pues sí, pero dime, ¿qué te trajo por acá?
- Ah, pues verás, en 2017, cuando tuve la oportunidad de conocer México, vine como has de saber en una visita de estado, así que no pude conocer este gran país que me impresionó tanto. Ahora, ya sin responsabilidades políticas, en ocasiones me tomo un tiempo para viajar a algunos países y, desde luego, México me había estado esperando. Así que me programé, tomé el primer vuelo y aquí me tienes.
- Vaya, pues ¡qué suerte! Angela, porque justo hoy programé una mañana libre y encontrarte aquí ha sido simplemente ¡maravilloso!, espero no interceder en tus planes porque me encantaría compartir contigo algunas experiencias.
- ¡Claro!, ahora, en mi nueva vida me he propuesto disponer de “todo el tiempo del mundo”.
- Vaya pues espero algún día poder decir lo mismo.
- Pero siéntate. Pide algo de comer, yo invito.
- De ninguna manera, es un placer compartir la mesa contigo y quiero darte la bienvenida a México con un almuerzo típico mexicano. ¿qué te parecen unos chilaquiles?
- Pues mira, no sé qué es eso, pero con gusto los probaré. ¿pero no pican?
- No, te van a gustar. Ya verás. Sabes una cosa Angela, siempre te he admirado, seguí tus pasos, y sobre todo tus enseñanzas cuando estuviste dirigiendo a tu país, ¡mira que perdurar casi 16 años al frente del gobierno de Alemania ocupando el cargo de canciller, ¡es un verdadero triunfo! Y además fuiste también la primera mujer que ha tenido Alemania en tan alto puesto.
- Bueno, las oportunidades se fueron presentando y luego, imagino que habrán tomado en cuenta mis resultados, el caso es que fui reelecta en cuatro ocasiones desde el 2005, hasta el 2021. Pero tú también me has sorprendido eh. Mira ambas hemos coincidido en eso de ser “primerizas”, pues también tú eres la primera mujer presidenta de México, un país difícil me imagino por su cultura predominantemente varonil.
- Pues tienes mucha razón Angela, y mira que agradezco la oportunidad que me ha dado la vida de estar desempeñando esta ¡gran misión!, pero México merece todo mi esfuerzo y por eso estoy aquí.
- Parece que ambas hemos coincidido en varias ocasiones eh, por ejemplo, si miramos al pasado, ambas fuimos activistas políticas cuando fuimos jóvenes.
- ¡Es verdad! Angela No me había puesto a pensar en eso, también parece que nuestros orígenes religiosos han influido, a su vez en nuestra formación. Tú eres descendiente de un pastor protestante y yo, miembro de una familia judía establecida en México. Pero, además, ambas hemos tenido carreras científicas, y no sólo eso, sino que ambas nos hemos dedicado a la física. Ambas obtuvimos doctorados en ciencia, tú en química cuántica y yo en ingeniería energética.
- Mira que sí tenemos cosas en común eh Claudia. Nunca te has preguntando como es que, teniendo una carrera universitaria, tan exitosa ¿ambas viniéramos a terminar en la política?
- Vaya que, si me lo he preguntado.
- Pero mira, tal vez el hecho de haber sido criadas en familias con un fuerte arraigo religioso, nos ha llevado a pensar en los demás. ¿No lo crees? Mira tú, que estás haciendo grandes esfuerzos económicos para sostener los programas sociales, y yo, que me partía el corazón nomás ver tantas personas pasando gran necesidad en varios países, refugiados de diversas etnias viviendo en condiciones verdaderamente deprimentes. Fue entonces cuando decidí abrir las fronteras de Alemania para admitir y dar asilo a ¡tantos y tantos! Inmigrantes que vinieron a refugiarse en mi país, provenientes principalmente de Medio Oriente. Claro, que esta iniciativa fue aprobada por un tiempo en el congreso, pero ya después se habría de convertir en un verdadero problema para mi gestión. Pero no me arrepiento ¿sabes?, hice lo que pude durante el tiempo que me fue posible, ya la historia nos juzgará por nuestras decisiones. ¿verdad?
- Y qué ¿opinaban del hecho que una mujer gobernara Alemania?
- Pues mira, creo que, en términos generales, los políticos de mis tiempos e imagino que de los tuyos también, tienen la preconcepción de que las mujeres somos débiles de carácter, que fácilmente nos dejamos vencer, y pues basándonos en los hechos, creo que no ha sido nuestro caso, yo siempre fui considerada como una mujer vacilante, sin demostraciones innecesarias de fuerza, que evitaba los conflictos directos con mis pares, pero al final del día, siempre procuré obtener buenos resultados y me parece que también a ti he de felicitarte por la forma en que has logrado negociar con los líderes políticos más exigentes del mundo, situación bien complicada en tu caso, que pone a prueba constantemente tu capacidad para gobernar a este ¡gran país! En verdad admiro tu serenidad y prudencia en medio de tantos problemas que enfrentas a diario en tu mandato. Pero mira Claudia, nuestra gente puede disculpar las dificultades de nuestro carácter siempre y cuando no traicionemos los principios por los que se rige nuestro gobierno, y en ese sentido, creo que hemos obrado bien ¿no te parece?
- Pues, ojalá que tus palabras sean una realidad Angela. Yo todavía no puedo “cantar victoria”, apenas estoy iniciando mi segundo año de gobierno. Me quedan cinco por delante y espero mantenerme firme en esos principios a los que te has referido. Oye, pero, además, de Alemania, fuiste la ¡líder, nada menos que de la Unión Europea! Mira que, si fuiste grande que hasta te ganaste el apodo de “Madre Angela”, en alusión a la Madre Teresa de Calculta ¿verdad?
- Ah, mira que lo recuerdas. Sí, yo me sentía indigna, pero ya sabes cómo es la gente, cuando se les “viene algo a la cabeza”, no hay forma de ir en sentido contrario.
- Pero a ver Angela, cuéntame cómo hiciste para gobernar en un mundo predominantemente masculino, no solo Alemania, sino también ejerciste una influencia poderosa en la Unión Europea, al punto que llegaste a ser su líder.
- Cómo ya te dije antes, ciertamente que al principio de mi carrera política hubo mucha resistencia, pero después, al paso del tiempo, se fueron viendo los resultados y creo que fue por eso que me mantuve tanto tiempo en el gobierno. Pero tuve que enfrentar retos muy fuertes, no creas, aquello de defender la lucha antinuclear no fue nada fácil ¿sabes? Enfrentarme a Putin fue ¡terrible!, pero pude negociar con él, no sólo eso, sino también logré abrir el mercado para el petróleo ruso, para lo cual se construyó un ducto submarino que transportaba el crudo desde Rusia hasta las refinerías de Alemania, otro de los grandes retos que enfrenté fueron las medidas que me tocó tomar a raíz del Covid-19, por este motivo, fui reconocida tanto en Alemania como en el exterior. Pero aquí tengo que abrir un paréntesis para felicitarte a ti también Claudia, pues me enteré que tu labor en el combate a esta ¡terrible! Epidemia, también fue ampliamente reconocida, pues te tocó lidiar con ella cuando fuiste alcaldesa de la inmensa ciudad de México. así que vaya también mi reconocimiento para ti.
- Y qué me dices de ese gran premio el Carlos V, que te fue concedido por tu “reconocimiento a su larga trayectoria política al servicio de Europa, habiendo sido una firme defensora del proceso de integración europea y del importante papel estratégico de Europa en el concierto internacional”.
¡Qué honor! eh, y por si fuera poco, Angela Merkel, fuiste designada en catorce ocasiones como “La mujer más poderosa del mundo” por la revista Forbes. ¡Guau!
- Pero tú también has sido reconocida, Claudia, no sólo como una gran política, sino también científicamente, pues he sabido que en 2022 te fue otorgado el “premio nacional de ciencia”, por tus aportes a la biología celular, y por si fuera poco, en 2005 formaste parte del equipo que logró el “Premio Nobel de la Paz” por tu aportación al estudio del cambio climático. Además, has publicado más de 100 artículos científicos y 2 libros sobre energía, medio ambiente y desarrollo sostenible.
- Ah, pues si Angela, todo lo que has dicho es cierto, pero a veces, no te miento, muy en mi interior me desanimo, porque algunas veces me he visto en serios problemas para poder satisfacer las necesidades de mi gente.
- Si, claro que te entiendo Claudia, pero si me permites un consejo, he de decirte, que los problemas son parte de nuestro quehacer político, por eso gobernamos, para remediar las necesidades de la gente, pero sí que estamos obligadas a poner toda nuestra inteligencia y nuestra honestidad para tratar de resolverlos de la mejor manera posible. Además Claudia, los problemas, lejos de entorpecer nuestra labor, nos hacen más fuertes ante la adversidad. Así que tú, ¡adelante!, pero no olvides siempre los principios en los que se finca tu gobierno, ese “Plan de cien pasos”, el “Plan México”. Además tengo guardado el mayor halago para ti eh.
- ¡Un alhago! ¿Cuál es Angela?
- Pues mira, dime tú, ¿qué politico de nuestro tiempo ha logrado en su primer año de gobierno una aprobación del 79%? Pues tú lo has logrado Claudia, ello debe darte la certeza y la confianza de que tu pueblo confía en ti, que tu pueblo te quiere. No lo defraudes Claudia.
- Ah, pues muchas gracias Angela, no sabes cómo valoro todo este tiempo en el que hemos platicado nuestras experiencias al frente de nuestros respectivos gobiernos, además de tus sabios consejos que trataré de imitar. Y ahora dime, ¿qué te parecieron los chilaquiles?.
- Ah, pues ¡riquísimos!, seguro que los estaré ordenando por ahí, en todo mi periplo, que apenas empieza, por tu gran y hermoso país, del que espero obtener ¡grandes experiencias! Para contar a mis paisanos una vez que retorne a Alemania. Hasta pronto Claudia, fue un placer conocerte.
MARÍA MARTHA MORENO MARTINEZ
2 de noviembre de 2025
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