ALGUNAS CITAS A LA BENDICIÓN:
URBI ET ORBI DEL 25 DE DICIEMBRE 2025.
Tal vez recuerdes alguna película de la época del Imperio Romano o de la Edad Media, cuando el soberano de esa comarca; ya fuese el emperador o el rey, necesitaba enviar algún mensaje a sus súbditos, entonces redactaba un documento o proclama y nombraba a un emisario que lo fuera leyendo en las plazas públicas por toda la ciudad o su reino, bueno, pues ése es el orígen de la Bendición Urbi et Orbi.
La Bendición Urbi et Orbi se trata de un mensaje que el Sumo Pontífice de la iglesia Católica, dirige al mundo dos veces al año, una en navidad, el 25 de diciembre y la otra el domingo de resurrección, en la pascua. También se trasmite en ocasiones muy especiales como su toma de posesión del pontificado o en la apertura de un Año Santo.
Esta bendición es pronunciada por el papa en turno desde el balcón central del Vaticano, y se dirige a toda una multitud que se da cita en la plaza de San Pedro en Roma, y también es transmitida a través de los diferentes medios de comunicación a todo el mundo.
Como una excepción extraordinaria, recuerdo que el 27 de marzo de 2020, el papa Francisco leyó la Bendición Urbi et Orbi con motivo de la pascua en una plaza de San Pedro vacía, debido a la Pandemia del Covid-19. Entonces, el papa Francisco oró en soledad por la crisis sanitaria que azotaba al mundo.
En cuanto a su significado: URBI ET ORBI significa, “a la ciudad, entiéndase Roma, y al mundo”.
Este 25 de diciembre de 2025, el papa León XIV pronunció por vez primera la bendición Urbi et Orbi con motivo de navidad.
En esta ocasión, su mensaje está centrado en un llamado a la paz en todo el mundo, así como, al sentido de responsabilidad que cada uno de nosotros debemos asumir para alcanzarla.
A continuación, te comparto algunas citas textuales de tan valioso mensaje.
“Hermanas y hermanos, este es el camino de la paz: la responsabilidad. Si cada uno de nosotros, a todos los niveles, en lugar de acusar a los demás, reconociera ante todo sus propias faltas y pidiera perdón a Dios, y al mismo tiempo se pusiera en el lugar de quienes sufren, fuera solidario con los más débiles y oprimidos, entonces el mundo cambiaría”.
Acto seguido, hace una referencia espacial a la situación difícil por la que están pasando las diferentes regiones del planeta, dirigiéndo para cada una de ellas algunas palabras, que te comparto a continuación:
A todos los cristianos que viven en Medio Oriente, les dice:
“He escuchado sus temores y conozco bien su sentimiento de impotencia ante las dinámicas de poder que los superan”. En este sentido, agrega: “imploramos justicia, paz y estabilidad para el Líbano, Palestina, Israel y Siria”.
El mensaje para la región de Europa es el siguiente:
“Encomendamos al Príncipe de la Paz todo el continente europeo, pidiéndole que siga inspirándole un espíritu comunitario y colaborativo, fiel a sus raíces cristianas y a su historia, solidario y acogedor con los que están pasando necesidad. Oremos de manera especial por el atribulado pueblo ucraniano, para que cese el estruendo de las armas y las partes implicadas, con el apoyo de la comunidad internacional, encuentren el valor para dialogar de manera sincera, directa y respetuosa”.
Para el continente africano tiene estas palabras:
“Al Niño de Belén imploramos paz y consuelo para las víctimas de todas las guerras que se libran en el mundo, especialmente aquellas olvidadas; y para quienes sufren a causa de la injusticia, la inestabilidad política, la persecución religiosa y el terrorismo. Recuerdo de manera especial a los hermanos y hermanas de Sudán, Sudán del Sur, Malí, Burkina Faso y la República Democrática del Congo”.
Se dirige a los que gobiernan las naciones de América Latina de la siguiente manera:
“Que el Niño Jesús inspire a quienes tienen responsabilidades políticas en América Latina para que, al enfrentar los numerosos desafíos, se le dé espacio al diálogo por el bien común y no a las exclusiones ideológicas y partidistas”.
Para las generaciones jóvenes y los pueblos del sudeste asiático, León XIV tuvo este mensaje:
“Pedimos al Príncipe de la Paz que ilumine a Myanmar con la luz de un futuro de reconciliación, que devuelva la esperanza a las generaciones jóvenes, guíe a todo el pueblo birmano por los caminos de la paz y acompañe a quienes viven sin hogar, sin seguridad y sin confianza en el mañana.
A Él imploramos que se restablezca la antigua amistad entre Tailandia y Camboya y que las partes implicadas continúen esforzándose por la reconciliación y la paz”.
León IVX culmina su discurso Urbi et Orbi del 25 de diciembre de 2025, con este mensaje en el que incluye a todos los habitantes del mundo que sufren las guerras, las injusticias, la deportación, la emigración, el hambre, la pobreza y la explotación, así como la falta de oportunidades de desarrollo para los jóvenes.
“No dejemos que nos venza la indiferencia hacia quien sufre”.
“Al hacerse hombre, Jesús asume sobre sí nuestra fragilidad, se identifica con cada uno de nosotros: con quienes ya no tienen nada y lo han perdido todo, como los habitantes de Gaza; con quienes padecen hambre y pobreza, como el pueblo yemení; con quienes huyen de su tierra en busca de un futuro en otra parte, como los numerosos refugiados y migrantes que cruzan el Mediterráneo o recorren el continente americano; con quienes han perdido el trabajo y con quienes lo buscan, como tantos jóvenes que tienen dificultades para encontrar empleo; con quienes son explotados, como los innumerables trabajadores mal pagados; con quienes están en prisión y a menudo viven en condiciones inhumanas.
En este día santo, abramos nuestro corazón a los hermanos y hermanas que están necesitados y sufren”.
Considero importante notar que, aunque León XIV menciona a los cristianos y a Cristo, el carácter universal de su discurso es evidente en la forma en que incluye en él a las diferentes regiones del mundo, haciendo a un lado todas las cuestiones ideológicas, políticas o religiosas que dividen a los seres humanos.
De esta manera, me permito finalizar esta humilde reflexión en torno a la Bendición Urbi et Orbi, pronunciada por primera vez por el Sumo Pontífice León XIV con motivo de la navidad 2025.
Referencias:
· MENSAJE URBI ET ORBI
DEL SANTO PADRE LEÓN XIV, NAVIDAD 2025, Balcón central de la Basílica Vaticana. Jueves, 25 de diciembre de 2025.
· https://www.rae.es/dpd/urbi%20et%20orbi
· wikipedia
MARÍA MARTHA MORENO MARTÍNEZ
26 de diciembre de 2025.