MAIZ EL “ORO BLANCO” DE ACAMBARO
Si visitas Acámbaro en noviembre, y te paseas por alguna de sus carreteras, seguramente te darás cuenta del enorme movimiento que se produce debido a la cosecha del maíz. Camiones van, camiones vienen y las bodegas están prácticamente “a reventar”, observarás el flujo de tráileres y camiones de volteo que entran y salen de ellas de forma ininterrumpida.
Acámbaro, es un pueblo de gente amable y franca, que viven principalmente del comercio, u ocupándose en las diferentes maquiladoras establecidas en la región, pero especialmente están los que viven del campo.
Acámbaro posee una tierra ¡maravillosa y fértil! ideal para el cultivo, especialmente de granos, ocupando el maíz el primer lugar, aunque también se cultiva sorgo, trigo, avena, cebada y alfalfa.
Recientemente ha florecido el concepto de la “agricultura protegida”, es decir, cultivos de invernadero, tales como: frutos rojos (arándanos, sarzamoras y fresa), también pepinos, tomate normal y tomate cherry, pimiento, etc. este tipo de cultivos, se producen principalmente para exporatación.
El campo ha sido parte de mi vida, desde que nací. Mi padre siempre fue campesino, agricultor y ganadero y por ello, el campo, además de mi amor por la lectura, es quizá, la herencia más significativa que recibí de él, y por lo mismo, yo también me considero agricultora pues, cuento con una pequeña parcela de ejido, que me ha permitido, involucrarme hasta los huesos con la tierra. Por eso ahora, quiero expresar mi sentir respecto a esta experiencia que llevo en el alma.
Actualmente los campesinos de México estamos sufriendo la peor crisis que recuerdo, aun cuando, desde siempre nos hemos enfrentado a diversos retos, problemas graves. Ahora, nos estamos sintiendo relegados, ignorados por las autoridades de nuestro país, quienes han hecho oídos sordos a nuestras necesidades, lo cual nos duele infinitamente, porque nos han inculcado que el campo nos da de comer, y estamos conscientes de que nuestro trabajo es vital para nuestro pueblo, al grado que se ha acuñado la frase: “sin maíz, no hay país”. Y es verdad, somos una cultura que proviene desde sus orígenes de este grano, de este “oro blanco”, que ha alimentado a los mexicanos desde tiempos ancestrales. Por esta razón, nos resulta injusto que las autoridades mantengan esta indiferencia ante la situación en el campo.
Son diversas las demandas de los agricultores que ahora, intentaré exponerte de la forma más sencilla que me sea posible.
- Los precios de garantía.
Si tú vas a comprar un kilo de tortillas, llegas a pagar de 26 hasta 30 pesos, entonces, ¿cómo se explica que el kilo de maíz, se esté pagando a 5 pesos?
Pues verás, resulta que el maíz está incluído en la negociación del TLC, tratado de libre comercio entre Estados Unidos, Canadá y México o TEMEC, (tratado económico entre México, Estados unidos y Canadá), lo cual significa que se comercializa en nuestro país, de acuerdo a las leyes que rigen este tratado, esta situación pone a los agricultores mexicanos en una ¡terrible! desventaja, ya que el maíz que se produce en Estados Unidos o en Canadá, está subsidiado por el gobierno, lo cual les permite bajar sus precios de una manera totalmente desleal para los agricultores mexicanos, ello sin mencionar que, tanto en Estados Unidos como en Canadá, los insumos son muchísimo más baratos, y como ejemplo puedo referirme al agua, ya que ellos riegan su cultivo con agua proveniente de los deshielos del invierno, que no les cuesta nada, mientras que en México, el agua proviene de ríos, de presas, o de pozos, todas estas infraestructuras tienen un costo de mantenimiento y operación que los agricultores pagamos.
Por todo lo anterior, una de las mayores demandas de los agricultores mexicanos que se han manifestado recientemente a través del cierre de carreeras es precisamente que se deslinde al maíz de este tratado de América del Norte, o bien que no se permita el subsidio a los granos provenientes de estos dos paises o que se subsidie también a los agricultores de México para poder soportar esta presión asfixiante de los precios de garantía, ya que, los industriales en nuestro país, evitan comprar nuestro grano porque el importado de Estados Unidos y Canadá es, por las razones expuestas, muchísimo más barato. Ello sin contar con que también se está importando maíz proveniente de Sudafríca, lo cual viene a agravar el problema de la demanda de maíz barato en el mercado que se asocia con los sentimientos de impotencia, injusticia y depresión que experimentamos cuando, después de haber invertido no menos de $50,000.oo cincuenta mil pesos por hectárea, y si bien el año fue bueno, podamos recoger una cosecha de 10 a 12 ton./ha, es decir, escasamente para pagar los gastos, pero si no llovió o llovió demasiado, tan sólo recogeremos, si bien nos va, alrededor de 8 ton/ha. En estas condiciones, la sobrevivencia del campo se vuelve casi ¡imposible!
- La nueva ley del agua.
Esta nueva ley ya está en revisión actualmente en la cámara de diputados. Al respecto permíteme decirte que, es verdad, que la agricultura y la industria son las principales fuentes de “acaparamiento” del agua en nuestro país. También es verdad que gran parte de esta agua ha sido concesionada a particulares y que la población en general ha estado padeciendo la insuficiencia de este vital líquido, también habría que considerar que como país “hemos cambiado”, que somos muchos más y que todos tenemos derecho al agua. Pues el agua es un bien de todos. Todo eso es verdad. Sin embargo, los agricultores, en general navegamos por la ruta de la incertidumbre en relación con el manejo de este vital líquido indispensable para hacer producir el campo, y alimentar a nuestra población.
Y, como parte de esta nueva ley del agua, en Acámbaro, hemos estado viviendo un reto aun más difícil de enfrentar, me refiero a la construcción del acueducto Solís-León.
La inmensa mayoría de los agricultores de la región de Acámbaro, regamos nuestras tierras con agua que proviene de la presa Solís y corre a través del río Lerma, y por ello tememos que, con la construcción de este acueducto, a través del cual se extraerán de la presa Solís 120 millones de mts.3 al año los cuales están destinados a abastecer de agua a la población de los municipios de: Salvatierra, Celaya, Salamanca, Irapuato, Silao y León y, aunque las autoridades de CONAGUA (Consejo Nacional del Agua), nos han informado que esta cantidad se recuperará con la tecnificación del distrito 011 mediante un sistema que se pretende implementar, me refiero al riego por goteo. Nosotros, como agricultores alimentamos dudas, por diversas razones, primeramente nos cuestionamos que esta agua, tal vez no nos hiciera falta en un año lluvioso, pero en uno de sequía, como hemos tenido varios, ¿qué sucederá?, también nos preocupa el hecho del costo que significará para nosotros la implementación del riego por goteo, así como, el hecho de que este sistema no es precisamente apropiado para el cultivo de granos que producimos en el distrito 011, aunque también cabe la posibilidad de que podamos cambiar a otros cultivos, lo cual ciertamente, nos asusta, pues tememos no estar preparados para estos cambios.
Y ahora, permíteme finalizar el presente ensayo expresando, por una parte mi gran admiración y agradecimiento a todos los trabajadores del campo, porque ellos nos dan de comer, pero sobre todo, porque a pesar de ser un sector de la economía tan golpeado, como se ha podido observar a lo largo de estas líneas, también es cierto que estos hombres y mujeres son los seres humanos más sensibles y resilientes que he conocido, y lo digo porque viví con uno de ellos durante 60 años de mi vida, me refiero a mi padre, para quien no había sábado, ni domingo, ni días de fiesta, ni de vacaciones, y sin importar si lloviera, tronara o relampagueara, él no dejó de ir a su campo hasta los últimos 15 días antes de su partida.
Los campesinos de México, son seres humanos que a pesar de todas las penurias que su actividad les ocasiona, y aunque están conscientes de que las ganancias suelen ser mínimas o nulas, y los trabajos forzados, nunca han perdido la fe, y siguen cultivando sus tierras aun sabiendo todos los problemas que su actividad les representa.
Ahora mismo, cuando estoy realizando este ensayo, he regresado de las oficinas del CADER de Acámbaro, donde realicé mi registro para tener acceso a un subsidio del gobierno federal. Y, con la confianza puesta en que será una relidad este apoyo, finalizo este escrito, esperando haber sido lo suficientemente clara para exponer la problemática del campo en México, pero sobre todo, para ayudarte a valorar este ¡hermoso! “ORO BLANCO” que es el maíz y la importancia que tiene para Acámbaro.
MARIA MARTHA MORENO MARTINEZ
28 de noviembre de 2025.